Soy Jonhatan, tengo 28 años y hace dos años que me casé con Alicia.
Nuestra relación siempre fue buena, nos llevamos muy bien, yo la consiento en todo lo que ella pide. Tiene la misma edad que yo.
La conocí en el supermercado, yo soy auditor, y ese es uno de los supermercados que me suele tocar cada tanto.
Siempre la veía y me llamaba mucho la atención, hasta que un día, me acerqué hacia donde estaba cargando sus cosas y le hablé así como si fuera pura casualidad.
Me di cuenta de que no me era indiferente y le pasé mi número en papel. Luego ella me escribió y todo marchó bien.
Lo que pasa ahora es que yo siempre fui muy romántico con ella. Siempre, pero siempre fue muy consentida para mí, aunque no es muy pedigüeña, yo nunca le dije que no a nada. Siempre también fui de llevarle a los mejores lugares para cenar, dentro de lo que da el presupuesto, claro.
Como nunca se le dijo que no, entonces ahora ella es como que no tolera y yo no sé cómo sobrellevar la situación, porque yo solamente la estoy cuidando.
Ella se embarazó, tiene 6 meses. Eso nos llenó de felicidad, porque ya buscábamos. Lo que pasó fue que el médico que le atendió, tras hacerle unos análisis de rutina, nos explicó que ella tiene diabetes gestacional.
En fin, le mandó a la nutricionista, y le dio un plan de alimentación bien estricto, es muy saludable la verdad como está comiendo.
Y está haciendo bien la dieta, yo la ayudo para que no salga. Tiene antojos, pero sobrellevamos todo, menos una cosa: el lomito.
Ella no puede comer para nada un lomito normal o árabe con toda esa salsa de ajo, que es lo que más le gusta del lomito.
Sube el azúcar
Le dijo el médico que eso le sube muchísimo el azúcar y le dio otras opciones, que yo la ayudo también con la comida.
Pero ella no puede atajar su antojo, dice. Lomito lo que ella quiere comer, y ayer justamente, me dijo que está haciendo muy bien su dieta, pero que justamente por eso es que se merece un premio.
Me dijo que ya es hora de que tenga un permitido al menos, que una vez no le va a hacer nada, y me pidió que vaya a comprarle. Fui rígido y le dije que no, que el doctor le había dicho bien que nada de esas cosas durante el embarazo.
Se puso a llorar amargamente un poco, y yo no sabía qué hacer, me asustó como se puso. Casi fui a comprarle pero tengo mucho miedo de que le haga mal, no me voy a perdonar. Hasta ahora está enojada conmigo ¿Realmente exagero con ella?
La respuesta: