Soy Margarita, tengo 26 años y hace tres años que estoy con mi novio, Javier, que tiene 28.
Nos conocemos desde la universidad y la confianza siempre fue nuestro fuerte, hasta que apareció ella: su nueva compañera de trabajo, Valeria.
Desde el primer día que me contó de ella, algo me decía que él se estaba interesando. No sé, tal vez sea intuición, o simplemente la manera en que él empezó a hablar de ella, sexto sentido, qué se yo.
Al principio traté de no darle importancia. “Seguro es solo compañera de trabajo”, me decía a mí misma mientras fingía una sonrisa. Pero cada vez que me contaba alguna anécdota sobre el trabajo, terminaba hablando de Valeria. “Hoy me ayudó a preparar el informe”, “Valeria en un toque hizo todo”, “Fuimos a almorzar con Valeria”. Todo el tiempo era ella. Y me molestaba, me quemaba por dentro. No era solo que hablara de ella, era la manera: parecía que disfrutaba contarme, como buscando mi reacción.
Intenté ignorarlo, confiar, pero no pude. Un día lo enfrenté: “Javi, ¿qué pasa con Valeria? Siempre hablás de ella, ¿hay algo que me estés ocultando?” Él se rio y dijo: “Nada amor, es solo compañera, dejate de joder con esas macanadas”.
Pero sé cómo cambian los hombres cuando hay algo. Le conozco, y me doy cuenta. Hay algo en sus gestos cuando dice su nombre que no está con los demás.
No soy celosa sin razón, y esto no es paranoia. Mis amigas me dicen que me confío demasiado, pero siento que mi instinto no falla.
Cuando sale después del trabajo, reviso su celular por impulso, y aunque no haya nada, mi corazón se acelera.
Y las fotitos que se etiquetan en Instagram entre compas ni qué decir, me da una rabia, porque siempre posa al lado de Valeria. Me pregunto si debería hablar otra vez, más firme con él sobre este tema, decirle que me hace sentir invisible, que estoy cansada de escuchar su nombre cada día.
A veces pienso en dejarle ir, pero me duele imaginar mi vida sin él, después de tres años de recuerdos, risas, viajes… No sé si es exageración, pero lo único seguro es que mientras Valeria siga allí, voy a estar muy insegura. Solo sé que algo cambió, y que tal vez esta historia no será como pensábamos ¿Qué piensa?
La respuesta: