Hola a todos los que conforman el equipo del Diario EXTRA. Me llamo Saúl, soy su fiel seguidor. Me animo a contar mi historia después de mucho pensar, porque la verdad que cuesta abrirse.
Tengo 32 años, desde muy joven siempre fui emprendedor. Mis papás tienen un negocio chico, y siempre les ayudé.
Después de esto, yo terminé el colegio, estudié dos años la carrera de Administración, luego dejé porque solo quería dedicarme a emprender.
Primero abrí un comercio de ventas varias, artículos para la casa, repuestos y ese tipo de cosas, fue en un local alquilado.
No me fue bien, tuve que cerrar al año por la competencia, yo era nuevo en la zona y tenía que tener espalda económica para aguantar.
Rematé todo y abrí una heladería. Me fue muy bien en verano, pero el problema se volvió el invierno. No tenía con qué compensar las bajas ventas.
Volví a cerrar. Ahora estoy probando hace varios meses una lomitería. La ganancia todavía no es la que me esperaba, pero ya salva para vivir.
El problema es que hace unos dos años y medio que estoy con mi novia, se llama Natalia, y todo este problema económico que yo tuve, esto de que no me salen los negocios o no es lo que esperaba, están afectando la relación.
Ella demasiado quiere casarse, dice que se le va el tren para tener hijos (tiene 30), y que no va a tener hijos sin que nos casemos. Pero ella quiere un casamiento de la gran siete.
A mí sinceramente me resulta tirar plata al pedo.
Sería sacar un préstamo, arriesgarme a que no salga bien mi negocio y no tenga cómo pagar.
Tengo ahorros. Siempre fui ahorrativo, pero no lo suficiente porque ya invertí mucho en el negocio.
Pero lo último que ella me dijo ayer es que ya se está cansando de esperarme.
Le dije que podemos hacer algo chiquito, familiar, porque la idea es unir nuestras vidas, no darle gusto a los demás.
Me dijo que ni de gua’u eso va a pasar, que si no me da verguenza con su mamá, que ella quiere casarse a lo yma, con vestido blanco y mínimo una fiesta con 100 invitados.
Sinceramente no sé qué hacer. Ella me amenaza lento luego con dejarme, y yo no tengo esa plata y complacerle sería endeudarme hasta el cuello ¿Qué me recomienda?
La respuesta: