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Yerno de pastor asesinado: "Perdono de corazón a los que mataron a mi suegro"

El religioso fue asesinado en plena celebración en iglesia. Pareja de su hija fue testigo del violento homicidio cometido por sicarios.

El homicidio a balazos del pastor evangélico Crispín Acosta (59), en la tarde-noche del viernes, dentro del templo Belén Pentecostal Libre del Paraguay, en Alemán Cué, cerquita de Horqueta, consternó a toda la comunidad.

EXTRA conversó con Heriberto Báez, yerno del religioso. El allegado fue testigo del crimen cometido por dos sicarios, que ultimaron de 25 balazos a Acosta.

Báez dijo que en la iglesia solo estaban la esposa del pastor, ña Miguela Gómez (su suegra), él y otros dos hombres.

“Nosotros estabámos de rodillas orando, mientras que el pastor Crispín tenía una Biblia en la mano y también oraba. Lo hacíamos por la salud del país y porque pronto nuestros hermanos puedan ser bautizados al acabarse las restricciones”, dijo el yerno.

Un infierno

El testigo recordó que cerca de las 19:00 se metieron los dos desconocidos, que tenían tapabocas y kepis. “Ellos se colocaron a unos metros del pastor, nosotros no sabíamos qué pasaba porque tenían esas armas”, relató con un tono de voz nerviosa. “Ellos le dispararon una vez a Crispín y él ya se cayó, allí comenzaron a disparar una y otra vez contra él, fue un infierno”, recordó.

Esposa vio todo

Ña Miguela se quedó en shock. “Yo no podía moverme y los asesinos solo nos miraron y se fueron por donde entraron. Mi suegro quedó tirado con su Biblia. Su esposa vio todo, fue demasiado terrible lo que pasó, no tengo explicación”, señaló. “Yo, luego de unos minutos, pude reaccionar. Me levanté, salí corriendo porque tengo un pariente policía y lo busqué”, continuó el testigo.

Buen hombre

Heriberto dijo que su suegro era un hombre demasiado bueno, que ayudaba a todos y que les orientaba a conocer a Dios. Por eso, afirmó: “Yo les perdono de corazón a los matones, porque sé que mi suegro hubiera querido eso. Además, la palabra de Dios nos dice que debemos perdonar y amarnos”.

El hombre contó que el hoy finado tiene ocho hijos y que uno de ellos también le dijo que perdonaba a los que mataron a su padre.

Señaló que el pastor Crispín ayudó a mucha gente a salir de los caminos de las drogas Mencionó que ayudó a personas enfermas y a los más necesitados.

“En Alemán Cué lo querían mucho, porque siempre estuvo en los momentos dificiles con todos”, destacó Báez.

Hipótesis

El fiscal Pablo Zárate dijo que habló con uno de los hijos del pastor y que el familiar le dijo que hace un año un hermano suyo mató a una persona en un accidente y que desde allí esa familia se acontrarió contra su padre. “Es una hipótesis a analizar”, afirmó.

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