A horas de haber asesinado a sangre fría a su mujer, fue detenido Moisés Domínguez Sánchez (32).
El hombre confesó la autoría del crimen y dio detalles de lo que supuestamente lo llevó a asesinar a su pareja Lucía Garcete Duarte (30), en la madrugada del jueves.
Moisés fue apresado pasadas las 22 horas del jueves, en la ribera del río Paraná, en zona de la ciudad de Hernandarias, Alto Paraná, según informó el comisario Feliciano Martínez, director policial de la zona.
TERRIBLE
“No le maté con una tabla para picar carne, le clavé con un cuchillo”, dijo sin ninguna pizca de remordimiento.
Aseguró, que la hirió mortalmente en la calle y no en la casa, ubicada en el Barrio San Miguel, de la ciudad de Hernandarias.
Moisés, antes de prestar declaración con la fiscal Natalia Montanía, habló con la prensa y, con voz nerviosa, contó qué paso en la noche que mató a su joven concubina.
Celoso
Moisés es el típico perfil del hombre violento ya que trató de justificar el terrible hecho alegando “celos” y acusó a su cuñado de ser el alcahuetero.
“Le trajo ese carruaje (por su cuñado), ya le vi luego la noche anterior que entró de yacaré”, dijo Moisés sobre un amigo de la finada y de sus hermanos. Su supuesto rival tenía 14 años.
Iba relatando que hace tiempo andaba sospechando (pero él nunca vio nada) que la finada le era infiel con el adolescente.
El hombre comentó que en la en la noche de la Navidad, le prestó su moto a su yerno, pero este volvió con su amigo, el chico. “Ahí pillé que quería estar al lado de ella”, expresó el detenido.
Recordó que Lucía (la finada) compró dos packs de cerveza para tomar con el chico.
Contó que simuló que iba a ir a la casa de un pariente. Al cabo de algunos minutos volvió y le vio a su pareja con el muchachito, según él. Pero la finada no estaba sola en la casa, estaban sus hijos y su familia. “Me puse muy nervioso y le clavé”, manifestó. También le corrió al muchachito, pero él se salvó. La finada dejó 5 hijos, dos chiquitos de su verdugo.