22 abr. 2024

Venancia, la prócer de la salud en Cerrito

Llega a cabalgar incluso 40 kilómetros al día para llevar atención sanitaria.

venancia enfermera de Cerrito.jpg

Doña Venancia es mamá de 6 hijos. Cinco de ellos viven y todos trabajan en el área de la salud. Por su carisma, es la “tía” de la comunidad en la que está hace 36 años.

Venancia González de Chávez (63) empezó a vacunar como voluntaria de la UNICEF en la lucha contra el cólera y tres décadas después sigue dando todo de sí por la salud de la gente en Cerrito, Ñeembucú.

Enfermera y obstetra, brinda atención primaria, atención clínica, ginecológica, planificación familiar, salud reproductiva, vacunación, etc. En síntesis, es el brazo de los diferentes programas sanitarios en la compañía Potrero Villalba.

Para los lugareños es común verla cabalgando a la “tía Venancia”, como le dicen de cariño. Un problema en la columna le impide manejar la moto, pero eso para ella es detalle. “Realizo mi trabajo a caballo, me quedo en una casa y me voy a pie donde hay muchas familias”, dijo a EXTRA.

A veces recorre 15 o 30 kilómetros al día, pero hay veces en que alcanza los 40 kilómetros. En ocasiones se queda en el puesto de salud, pero nunca descansa.

El Ministerio le paga por 6 horas diarias, pero ella hace muchas más.

A veces, cuenta, le toca ser “ambulancia, juez, trabajadora social, hasta cocinar con ellos para aprender cómo sobrevivir”.

Ahora está a full a con las vacunaciones para prevenir la gripe. “Ayer me fui a una población bastante importante (…) y se juntaron, yo tengo esa suerte de poder trabajar con ellos, de acercar a la gente para sus atenciones”, señaló.

De sus años de experiencia, lo que siempre recuerda, por su impacto, fueron los partos que asistió entre tanta precariedad. “Cuando había menos medios y modos de hacer este trabajo, hasta en el puesto de salud hacía sin colchón ni otros elementos”, remarcó.