Soy Joel. Tengo 28 años y mi novia 25. Hace dos años que estamos juntos y tenemos ya planes de casarnos incluso. Pero hay una cosa que no me gusta para nada, y que me hace dudar también sobre si continuar una relación seria con ella.
No me gusta cómo trata a sus mascotas. Tiene dos perros, uno cachorrito y el otro adolescente. Sí, no niego que son terribles.
Ya le rompieron una bota, que prácticamente compró hace dos meses. La destruyeron por completo.
Todo lo que encuentran a su paso destruyen. Las ruedas de su bicicleta también jodieron. Uno de ellos tiene los colmillos bien afilados y le hizo agujeritos. El sofá prácticamente se volvió su cama y también tiende a hacer destrozos.
Realmente parecen delincuentes. Pero uno cuando va a tener un perro o una mascota, tiene que saber ser responsable. Porque los perros son como los hijos, necesitan tiempo, amor, supervisión, y si no vas a poder darle todo eso, mejor no tengas.
Yo fui rescatista, y siempre, pero siempre defendí a los animales. En estos días les estuvo gritando más que de costumbre. Incluso por momentos donde ellos solo buscan amor.
Aparenta como que no les aguantaite más luego, no les quiere ni ver. Antes veía que les hacía un cariño, una caricia. Pero ahora dice que si les acaricia son pesados.
No me gusta para nada esto y ya le dije. Simplemente me dice que no me meta, que son sus mascotas y que son unos maleducados, que les está educando.
Le dije también que cuando vivamos juntos, estando yo en la casa no voy a permitir que los trate así, y me responde que ella lo que no va a permitir que me meta.
Cansada
También que le tengo cansada con ese tema. Ahí le dije que hay teorías de psicología que para saber cómo una persona va a tratar a sus hijos en el futuro, debe ver cómo trata a sus animales.
Eso no le gustó para nada, se ofendió y me dijo que no podía creer lo que estaba escuchando, que nunca le había dicho algo así. Incluso me invitó a terminarle si es que realmente tengo ese pensamiento de ella.
Solo traté de calmar la situación y me disculpé, que no era mi intención. Pero está súper enojada todavía, como si le hubiese dicho algo demasiado malo.
No congeniamos en eso y tengo miedo de que sea un problema en el futuro ¿Qué pensás, licenciado?
La respuesta:
Buen día, mi estimado Joel. Tomo esa parte de tu relato donde citas “no congeniamos en eso”, con lo cual se podría deducir que si congenian en otros aspectos que hoy les une. Deberías tomar como tu punto de impulso para tener una conversación incomoda, pero sana a la vez, con ella. Resaltando esos puntos que les tiene juntos y desde allí hablarle de la importancia de dos cosas: el cuidado de lo que hoy en adelante van a tener juntos, hijos, casa, muebles, mascotas, etc. Por otro lado, la consideración de la opinión y sugerencia de la pareja, ya que eso hace la unión con alguien, la atención y respeto al otro. Creo que utilizando las palabras adecuadas (no desde el reclamo) se generará un cambio de actitud por parte de ella, ya que se dará cuenta que todo esto es para una mejor convivencia futura entre los dos.