Gissel Acosta (24) es una verdadera guerrera. Desde su casa en Capiatá se rebusca todos los días vendiendo remedios yuyos para poder mantener a sus dos bebés y pagar su carrera universitaria.
La joven mamá soltera contó a EXTRA que empezó a vender yuyos cuando tenía apenas 17 años y hoy ya lleva 7 años en el rubro. Gracias a eso puede trabajar desde su hogar sin tener que alejarse de sus hijos, de 2 y 6 años.
Además de los yuyos, Gissel también hace mini decoraciones, otro ingreso que suma para poder cubrir gastos. “Siempre busqué la forma de hacer algo desde casa. Lo que sea pongo junto a mis remedios y vendo”, comentó.
A los 19 años se recibió como asistente aduanera, pero nunca consiguió una oportunidad en esa área. Lejos de rendirse, decidió seguir estudiando y a los 22 arrancó la carrera de Licenciatura en Instrumentación Quirúrgica.
Hoy está en el tercer año de la carrera, que dura cuatro, y si todo sale bien este año ya se estaría recibiendo. Todo eso lo logró vendiendo yuyos, haciendo decoraciones y organizándose para estudiar en sus tiempos libres, para darle un mejor futuro a sus hijos
“Me mantengo con este trabajo y gracias a eso estoy por culminar mi carrera”, expresó orgullosa.