04 feb. 2026

“Tu hermano se va a morir”: médico del IPS fue operado en privado por falla de máquinas

El profesional sufre del corazón y en el IPS no tenían el equipo clave. Lo sacaron de urgencia y la familia terminó con una cuenta de G. 54 millones.

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Gustavo Fernández denunció ante la prensa las fallas del IPS.

Captura NPY

Gustavo Fernández, un médico del IPS, que fue director general de Salud del Hospital Ingavi en plena pandemia y que sufre del corazón, pasó un momento durísimo cuando fue a atenderse al mismo sistema donde trabajó tantos años y se topó con que las máquinas que necesitaba para su procedimiento no estaban funcionando.

Fue su hermano, Miguel Fernández, quien en contacto con NPY, contó por todo lo que tuvieron que pasar.

Todo empezó ayer de madrugada, cuando se descompensó y su familia, asustada, decidió llevarlo primero a un sanatorio privado para que lo atiendan rápido. Pero al llegar les pidieron G. 50 millones como garantía para internarlo. Eran como las 3:30 de la mañana y no tenían esa plata. No hubo caso.

Sin otra opción, lo llevaron al IPS central, pensando que ahí sí o sí lo iban a atender bien. Lo ingresaron y lo dejaron en reanimación mientras buscaban una cama y organizaban todo. La familia se movía de un lado a otro, llamando a conocidos, colegas y amigos para apurar la atención.

Recién a las 10 de la mañana, el cardiólogo Javier Galeano habló con la familia y les avisó que la máquina que necesitaban para el procedimiento no estaba funcionando.

“Tu hermano se va a morir. Se va a quemar, va a entrar en coma. Ya pasó mucho tiempo”, recordó que le dijo el médico.

El propio profesional movió contactos e hizo una llamada para que lo aceptaran otra vez en un sanatorio privado, aunque la familia seguía sin tener toda la plata. Esta vez, por la gravedad del cuadro, decidieron operarlo igual y les dieron una semana de plazo para pagar.

La cuenta final fue de G. 54 millones. “Los médicos renunciaron a sus honorarios, porque si no la cosa iba a costar entre G. 90 y 95 millones”, contó Miguel.

Aunque por suerte lograron salvar a su hermano, Gustavo se mostró molesto por la falla del sistema.

“Presidente, sos un verdadero inútil porque no puede ser que tus directivos no sepan que una máquina tan importante no esté funcionando”, disparó.