Le molestaba y no podía respirar bien. Una nena de cuatro años empezó a llorar y a sentirse incómoda, así que su mamá no lo dudó y la llevó rápido a la Unidad de Salud de la Familia San Miguel, en San Cristóbal, Alto Paraná.
Allí, la doctora Olga Galeano y la licenciada Romina Barrios, parte del equipo de la USF San Miguel, también conocida como USF San Miguel Reloj Cue, revisaron a la nena y se dieron cuenta de que tenía un grano de maíz atorado en la nariz. Con cuidado, lograron sacarlo y en pocos minutos la nena pudo volver a respirar normalmente, sin ningún problema.
La nena es del barrio Campo Alegre y se fue del centro de salud con su mamá, ya tranquila y sin molestias. El susto fue grande, pero todo se resolvió rápido. La mami quedó contenta y agradecida con la atención de las doctoras, que cuidaron a su peque con paciencia y dedicación.
Otra historia que terminó bien en Itapúa
En Itapúa también pasó un caso complicado que salió bien. Un chico de 15 años, de Federico Chávez, llegó al Hospital General con un problema respiratorio serio. Tenía un pinche atorado en uno de sus bronquios desde hace cuatro años, lo que le había provocado problemas de salud importantes.
El equipo de neumología logró sacarlo con un procedimiento seguro y sin complicaciones, y el chico se recuperó favorablemente. Los médicos destacaron que tener personal entrenado y con experiencia es clave para resolver este tipo de casos rápido y sin riesgos.
Desde la página del Ministerio de Salud aprovecharon para recordar a los padres que los chicos se meten cosas pequeñas en la nariz o en la boca mientras juegan, y eso puede causar accidentes. Si pasa algo así, lo mejor es ir enseguida al centro de salud más cercano.