Un muchacho renunció de manera repentina, juntó sus cosas, pidió un auto de plataforma y se fue sin dejar rastro. Horas después, su patrón revisó su vehículo y se dio cuenta de que habían desaparecido G. 30 millones que debía depositar en el banco.
El caso pasó el miércoles en la pescadería Yhaguy, ubicada sobre la calle Enfermeras del Chaco de Ciudad del Este.
El afectado es Blas Florencio Silva Báez (60), dueño de la Pescadería. Según contó, el martes tenía que depositar la plata, pero por la cantidad de trabajo no pudo ir al banco y dejó la plata guardada dentro de su camioneta Nissan Frontier color negro, con matrícula CGA 142 Paraguay.
Se borró del mapa
Ya en la tarde del miércoles, su empleado Adrián P. (19) le pidió hablar. Le dijo que ya no se sentía a gusto en el trabajo y que quería renunciar para volver a su ciudad. Después juntó sus cosas, abordó un vehículo de la plataforma Bolt y se fue.
Horas más tarde, el comerciante se acordó de la plata que tenía que llevar al banco. Fue a buscar dentro de su vehículo pero ya no había nada. Al unir la repentina renuncia con la desaparición del dinero, apuntó directamente a su exempleado como presunto autor del hurto.
La denuncia ya fue hecha ante la policía.