Ayer saltó un video que rompió el corazón del rollo: un padre de familia desenterrando a su propio hijo. ¿Por qué tuvo que hacer algo tan drástico?
El 19 de febrero en Ypané (Central), realizaron una invervención que afectó a 158 pobladores del asentamiento 1ro. de Marzo, sus casas fueron demolidas y los desalojaron del lugar donde vivían desde hace 7 años.
Hubo lágrimas de impotencia, gritos y hasta resignación. Incluso se destruyó una placita con toboganes que usaban los niños para divertirse.
Entonces pasó la desgarradora escena: un padre, pala en mano, cavando el nicho donde depositó a su angelito, en el patio de su casa que quedó totalmente demolida.
Derlis Ayala, presidente de la comisión vecinal, confirmó este triste caso y afirmó que las familias quedaron desamparadas.
La Fiscalía no fue
La fiscal Rossana Martínez aclaró que el Ministerio Público no ordenó ningún desalojo. “Es importante aclarar que no se trató de un desalojo, sino de una constitución fiscal en el marco de una investigación por presunta invasión de inmueble”, dijo. Añadió que “en ningún momento” la Fiscalía ordenó alguna demolición o destrucción, sin embargo, esto se contradice con lo que pasó después.
Igual demolieron
Con aprobación o no, el desalojo sucedió y tuvo acompañamiento de 200 policías, algo que fue confirmado por el comisario Mario Roa, jefe de la Comisaría 25 Ytororõ. Derlis Ayala dijo que el terreno pertenece a la tía del intendente Horacio Ortiz (PLRA) y la maquinaria utilizada, según denuncias, sería de la misma Municipalidad.