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Experta en bodas jodió a novios: "Borró todas sus redes y nos bloqueó"

La prometida pasó un akãrasy antes de su casamiento. A tres días de su día soñado, le dijo que usó todo el dinero que le habían pagado.

María Luján Anzuátegui usó su Twitter para contar el desagradable momento que le tocó vivir junto a su entonces prometido.

Contactó con una planeadora de bodas de Mariano Roque Alonso, el 9 de febrero del 2020. Hicieron la degustación del menú y ya señaron ese mismo día. Un mes después la señora pide que se le complete el otro 50% de la seña, a lo que accedieron porque todavía no se declaraba nada sobre la pandemia para Paraguay, pero a los 4 días, se cierra todo por el coronavirus.

“Pasamos la fecha a 10 días posteriores a lo establecido y redujimos los invitados, por cualquier cosa, ella aceptó. Dos meses después, me escribe a pedir que le envíe G. 500mil porque ella usó nuestra seña con otro cliente. Discutimos y me dice que ‘dejemos nomás’, que ‘va a ver de dónde saca’ porque ella ‘como préstamo nomás quería’”, recordó.

G. 8 palos

El calvario para Luján y su pareja Ariel, recién empezaba. “Me pregunta si estoy segura de hacer la boda, porque es muy peligroso (faltaban dos meses). Le dije que sí, pero queríamos firmar un nuevo contrato en base a la nueva cantidad de invitados. De 150 bajamos a 80”, detalló.

Según la queja de Anzoágtegui, la señora pedía adelantos cada semana. Luego salen nuevas restricciones, al ver el protocolo se fijó para diciembre. Con todo lo que ya gastaron sumaban G. 8.000.000 y no incluía la decoración de la iglesia.

“Pedimos tres mozos y pidió G. 1 millón más. Le dijimos que íbamos a pagar el día de la boda. Nos dijo que era una falta de respeto a su trabajo. Al día siguiente, dijo que no va a presentarse al evento porque no tiene la plata para hacerlo”, contó.

La pareja entró en desesperación ya que faltaba tres días para la boda. “Borró todas sus redes y nos bloqueó”, relató.

Nuestra protagonista contó a EXTRA que por el momento no puede dar nombres de la organizadora porque entró con abogados por “incumplimiento de contrato”.

Al final, Luján y su ahora esposo consiguieron una decoradora que pudo realizar arreglos a todo trapo en menos de 48 horas.

“Usamos nuestros ahorros de un año, pero al final salió todo muy lindo. Con esto aprendí dos cosas: que lo barato sale caro y que jamás hay que cerrar tratos cuando la emoción domina”, finalizó.

Devolverá platal

Pauli Arévalos, cuyo caso se viralizó tras denunciar públicamente que su vestido del diseñador Fernando Preda no salió como ella pidió, adelantó que este le prometió devolverle el dinero. Según el posteo de Arévalos, pagó 3.670 dólares ( G. 24 millones). Le cobró hasta una caja, pero al final llegó en una funda toda manchada y lo escrachó. El diseñador devolverá la plata, dice.

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