Se marchitaron los goles en el Jardín

River Plate y Cerro Porteño no lograron sacarse ventaja y se llevan un puntito.  El Kelito mantiene la punta, pero vuelve a poner en riesgo su promedio.

La tercera jornada del Clausura amaneció en el barrio Mburicaó, donde el Kelito y el Ciclón no supieron romper el cero, en un atractivo partido.

Cerro arrancó con todo, teniendo su primera acción de peligro sobre los 6 minutos, cuando el portero Federico Cristóforo impidió el grito sagrado de Robert Morales.

El puntero del campeonato no quiso quedarse atrás y tuvo su retruco sobre los 10’, cuando, de un manotazo, Jean Fernandes le quitó el gol al brasileño Iguinho.

River mostró que lo suyo en la punta no es “ñembojaru”, mordiendo cada centímetro de la cancha y complicando de sobremanera al Azulgrana que no supo encontrar el camino para desnivelar el tanteador.

Los de la banda se hicieron con el protagonismo durante gran parte de la primera etapa, a excepción de los últimos 15 minutos, donde la visita intentó imponer su jerarquía, pero con ideas poco claras.

Fue así que llegaron al descanso, con la tranquilidad de haber brindado un entretenido espectáculo.

En el complemento, la temática del encuentro fue bastante similar a la etapa inicial. La diferencia estuvo en que fue River el que metió primero el susto.

De arranque nomás, el Loco Pérez tuvo una clarita, para definir solito frente al golero Jean, sin embargo, de manera increíble, chutó por el travesaño, situación que seguro lo dejó con insomnio anoche.

A los 50’, un bombazo de Enzo Giménez sacudió al barrio Mburicaó, pero, como en toda la noche, emergió la figura de Cristóforo, apagando el incendio.

Como no salían las cosas, el Chiqui se jugó por el rapái Mateus Gonçalves, quien ingresó por Enzo Giménez dándole mayor velocidad a su equipo, esto sumado al ingreso de Adrián Martínez por Mauro Boselli. Los cambios le dieron otro aire a la visita que generó algo más de peligro, pero hasta ahí nomás.

Ya cuando se iba el encuentro, al Chito Ayala se le ocurrió meterle al juego al charrúa Enzo Borges, quien apenas pisó el césped, tuvo una clarita, pero evidentemente el destino decía que el 0-0 no se movería y así terminó siendo.

Con este resultado, River no corre peligro de perder la punta, pero sí en el promedio. Cerro llegó a su tercer empate consecutivo en el campeonato.

Dejá tu comentario