15 jun. 2024

Tras casi 45 días varados regresan hacia Paraguay

Camionero desea llegar ya para comer un asadacho. Cinco no pudieron cruzar de Bolivia hacia Perú.

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Braulio contó que sus ruedas transitarán suelo guaraní, probablemente este martes.

Al tener en mano el documento que le daba permiso para volver a casa, Braulio Valdez no pudo evitar pensar en la jugosa costilla ancha que va a tirar en su parrilla al llegar a Paraguay.

Aunque con 40 años de experiencia como camionero estaba acostumbrado ya a los viajes que se alargan por causa del clima, se puso más que contento y le contó a su doña que ya tomó el volante para volver a casa, en Mariano Roque Alonso.

“¡Vamos a comer un buen asado!”, exclamó el hombre de 62 años que estuvo 41 días varado en la frontera entre Bolivia y Perú, donde el cierre fronterizo les cortó el viaje.

Debían llegar a Lima para hacer entrega de una carga de fertilizantes, pero pegaron la vuelta hacia Asunción.

Él y otros cuatro compañeros salieron en la tarde del viernes de la zona conocida como Desaguadero, ilusionados en compartir con sus familias ya el martes.

Estaban rehendy

Braulio contó a EXTRA que por suerte lograron conseguir los papeles, porque ya estaban súper cortos de plata.

Entre el frío y la necesidad, dependían de la solidaridad de los lugareños.

“Compartimos gastos de la comida, compramos verdura, fruta y carne y compartimos. Los vecinos acá nos prestan el baño, nos dan agua”, relató Valdez.

Mencionó que, de llegar a suelo guaraní el martes, se cumplirían 45 días fuera de su hogar, pero que no es el viaje más largo que le tocó vivir.

“Varias veces en Chile me quedé casi dos meses. No se podía cruzar y tuvimos que darnos la vuelta por el sur de Chile por Bariloche, Neuquen, Las Pampas, hasta llegar a Santa Fe y de ahí a Paraguay”, soltó. Agregó que ya manejó hacia Brasil, Argentina, Chile, Bolivia, Perú y Uruguay.

Otros siguen en Perú

Otros 5 camioneros que sí pudieron cruzar la frontera hacia Perú, en la misma zona de Desaguadero, continúan varados, asistidos por el consulado.

Allí, los compatriotas contaron que soportan fríos que alcanzan los -5 grados, en una altura 4.500 metros sobre el mar que apenas les permite respirar.

Ellos todavía esperan el momento en que las autoridades de ese país les den la buena nueva de que pueden emprender su viaje hacia sus casas.