Doña Olga Brítez de Genes llegó hasta el programa “Sin vueltas”, por NPY, para contar su desgarradora historia.
Resulta que, después de ser modista casi toda su vida, logró tener cuatro locales que alquilaba y le servía para su sustento.
Hace años, había puesto a nombre de su hijo mayor, Gustavo, que tenía entonces 19 años. Más de 10 años después se enteró que Gustavo le transfirió la propiedad a su hermana Ana Marina Genes.
Gustavo había pedido préstamos que no pudo pagar y el monto ascendía a unos G. 250 millones.
La hermana se ofreció a pagar. Estratégicamente le dijo que supuestamente si no se pagaba la deuda, todo iba a ir a remate, pero no se había iniciado ningún juicio. Solo era para apurar a que pasara la propiedad a su nombre.
Durante el programa, señalaron que Gustavo había hecho una denuncia por realización de documentos falsos, y que supuestamente nunca pisó una escribanía. Sin embargo, los peritos determinaron que sí era su firma.
Ña Olga denuncia que su casa está muy descuidada y que prácticamente debe “mendigar” que le “carguen su heladera”. Su hija solo le paga a la señora que le cuida, unos G. 3.000.000.
Víctor Casanova, abogado y panelista del programa, explicó que la propiedad efectivamente fue transferida a nombre de Ana Marina, por lo que poco y nada se podría hacer, más que apelar al “buen corazón” de la mujer.
Sin corazón
La doña se dirigió a su hija y le habló ante cámaras. “No sé cómo puede hacerme algo así. No tenés corazón, por eso me hacés esto. Te olvidaste cómo te cuidaba”, dijo con mucha frustración la señora.
La doña no pudo contener las lágrimas ante la actitud de su hija.
¿Es abandono?
Según el abogado Víctor Casanova, panelista del programa, no existe abandono porque la señora sigue viviendo en el lugar y le paga a alguien para que la cuiden. “Si le quiere dar una mensualidad es cosa de la mujer, pero en sí no se puede catalogar como falta del deber al adulto mayor”, indicó el conocedor.