Junior Rodríguez (46) se vio envuelto en feroz bolonqui luego de que la locutora y animadora sexy Eve Gómez (34) publicara audios en los que se escucha a un señor bien romántico y los chismosos apuntaron al conductor de TV.
“Que por tus poros que salga tu talento y derrocha siempre alegría, buena vibra y mantené ese poder en tu mente tan especial que tenés”, decía uno de los audios.
En otro audio, el hombre con voz de locutor le declara su amor. “Me gusta tener contacto con la persona que amo, no me gusta estar lejos de vos, sufrí mucho tu ausencia”, decía.
Eve sostiene que a raíz de estos audios cariñosos la esposa del animador, a quien describe como “La Emperatriz de la Maldad”, intenta perjudicarla y sacarle trabajo. Gómez amenazó con seguir publicando pruebas.
“Ustedes esperen nomás, yo estoy que me pica todo que quiero un ataque para alzar lo que falta”, advirtió.
Celos y escándalo
Toda esta polémica surgió luego de que Eve acusara al animador y a su lapa de dejarla sin trabajo.
Junior aseguró que ni él ni Fátima Román (33) pidieron que dejen a Eve fuera de un concierto.
“La que se queda se lo pierde, más que comprobado. Yo no estoy enojada, yo estoy contenta porque sino de mí lo que se iban a reír”, lanzó en redes.
Finalmente, Eve publicó un video asegurando que ella solo se defendió porque intentaron ndaje “cerrarle las puertas”.
“Nunca le moleste a nadie y siempre viví mi vida enfocada en lo mío. La única lección en todo esto es no ser malas personas que todo vuelve y con creces”, lanzó.
Pide compasión
Ana de Rodríguez, madre de Junior Rodríguez, tomó sus redes sociales para pedir compasión hacia su familia luego del escándalo que los salpica y dijo que cerrará sus redes por un tiempo.
“Detrás de los titulares, los audios y las opiniones, hay una familia, hay seres humanos, hay sentimientos que también se ven afectados. Por esta razón, he decidido hacer un cierre temporal de mis redes sociales. No para huir, sino para cuidar mi paz, mi silencio y mi fortaleza interior, en un momento en el que el ruido externo se vuelve demasiado pesado. Creo firmemente que todos, sin importar nuestra exposición pública, merecemos espacios de reflexión, de respeto y de humanidad. Nadie está exento de errores, pero todos somos merecedores de compasión”, escribió.