Soy Lorena, tengo 36 años y estoy casada hace 11 años. Tengo dos hijos y mi marido siempre fue un hombre bueno conmigo. Nunca me faltó el respeto, trabaja, ayuda en la casa y es un buen papá.
Por eso mismo me cuesta tanto contar lo que me está pasando. Desde hace un tiempo siento que ya no soy la misma con él. Antes me ponía contenta cuando llegaba del trabajo.
Me gustaba que me abrazara, que me contara cómo le fue en el día y hasta esperaba los fines de semana para estar juntos.
Ahora no siento lo mismo. Cuando llega, lo saludo y sigo haciendo mis cosas. Si me abraza, le correspondo, pero ya no me nace como antes.
Tampoco tengo muchas ganas de salir solos ni de estar juntos como pareja.
Al principio pensé que era cansancio. Entre los chicos, la casa y el trabajo, una se cansa mucho. Me dije que capaz era una etapa y que se me iba a pasar. Pero ya pasó mucho tiempo y sigo igual.
Lo peor es que cuando él me pregunta si me pasa algo, yo le digo que estoy cansada. No quiero decirle que no sé si todavía lo quiero porque ni yo misma sé la respuesta.
Hay días en que lo miro y pienso que tuve mucha suerte de encontrar un hombre como él. Me da pena imaginar mi vida sin él y no quiero que mis hijos sufran una separación.
Pero también hay días en que me pregunto si sigo con él solamente por costumbre. Hace poco fuimos a cenar los dos solos, algo que antes me encantaba.
Él estaba feliz, hablaba conmigo y hasta me llevó una flor. Yo lo miraba y pensaba: “¿Por qué no siento lo mismo que antes?” Me sentí culpable.
Él no está haciendo nada malo. Incluso me obligo muchas veces a buscar esas ganas de estar con él, de ser cariñosa, de buscarlo.
Actuación
Pero siento que estoy actuando. También me pasa algo que me da mucha vergüenza contar: cuando veo a otras parejas felices, me da envidia.
Extraño sentir esa emoción por mi pareja, así como cuando comenzábamos y todo se sentía diferente luego.
No tengo otro hombre, no estoy enamorada de nadie y tampoco quiero buscar a otra persona. Simplemente no siento lo mismo que sentía cuando le tenía a mi lado y no puedo entender si realmente se apagó la llama del amor ¿Qué puedo hacer para saber si realmente le dejé de querer? ¿Debo contarle la verdad?
La respuesta:
Lorena, que hoy no sientas la misma intensidad no significa necesariamente que hayas dejado de querer a tu marido. En relaciones largas, el amor puede cambiar y verse afectado por el cansancio, la rutina, el estrés o la desconexión emocional. Antes de tomar una decisión, preguntate qué extrañás de la relación, qué necesidades tuyas no están siendo atendidas y qué todavía valorás de él. También puede ayudarte observar si deseás recuperar la cercanía o si la idea de hacerlo te genera indiferencia de forma persistente. Sería importante hablar con él, pero sin afirmar algo que todavía no tenés claro: podés contarle que te sentís distante y confundida. Evitar el tema por mucho tiempo suele aumentar la desconexión y la culpa. Una terapia de pareja también puede ayudarles a comprender qué se apagó, qué puede reconstruirse y qué desea realmente cada uno. No necesitás decidir hoy si el amor terminó; primero necesitás entender qué está pasando con vos y con la relación.