Soy Karina. Estoy casada hace 8 años y con mi marido tenemos dos hijos. Siempre fuimos una pareja bastante unida, aunque como todos tenemos nuestras peleas y diferencias.
El problema empezó hace unos meses, cuando pillé como es la onda con el ChatGPT.
Al principio usaba para cosas sencillas. Le preguntaba recetas, cómo hacer algún trámite, cómo escribir mejor un mensaje o qué podía hacer cuando mis hijos estaban enfermos.
Después me fui acostumbrando y empecé a preguntarle de todo. Si tenía una discusión con mi marido, le contaba lo que pasó y le preguntaba si yo estaba exagerando. Si tenía un problema con mi familia, también le consultaba.
Hasta cuando no sabía qué cocinar, le preguntaba qué podía preparar con lo que tenía en la heladera.Mi marido al principio se reía.
Pero después empezó a molestarle de verdad.Una vez tuvimos una discusión porque él llegó tarde y no me avisó. Yo estaba enojada y, para no seguir peleando, me fui a mi pieza y escribí en ChatGPT cómo podía hablar con él sin terminar gritándonos.
Él entró y me vio con el celular y se plagueó en mil colores. Le dije que era mi manera de desahogarme.
Me dijo que si tenía problemas con él, tenía que hablarle a él y no a una máquina. Yo le expliqué que no es tampoco para que él se ponga en ese plan, porque es lo más estúpido del mundo ponerse así por una cosa.
Y desde ahí me controla y hasta empiezo a creer que realmente un aparato le está dando celos.
Desde entonces empezó a fijarse cada vez que agarro el celular.
Si me ve escribiendo, me pregunta: ¿Qué le estás contando ahora?Una vez hasta me dijo:¿También le preguntás si tenés que seguir casada conmigo?
Rabia
Me da mucha rabia, porque me parece una macanada para que me arme escándalo.
Reconozco que sí le cuento algunas cosas de nuestra relación porque necesito ordenar mis pensamientos antes de hablar, me ayuda en todo.
Hasta ChatGPT ya me dijo que si sigue así, lo mejor sería que analice si quiero continuar mi relación. Yo sé que no me dice eso una persona, es una máquina, pero esa máquina usa información científica y psicológica para responderte, no es así nomás ¿Está muy mal lo que estoy haciendo realmente o mi marido exagera?
La respuesta:
Estimada lectora. Ante la situación que planteás estar viviendo en tu matrimonio, Karina, te puedo decir que hay riesgos serios para la estabilidad de tu matrimonio. Aquí, el problema radica más que en el uso de la tecnología, en lo que se está transformando la comunicación y la intimidad emocional entre ustedes.
Analizando lo que pasa, se puede señalar lo siguiente:
- Por tu lado, usás la IA como calmante, como compañía y te da cierta seguridad para accionar. Pero el problema surge desde el momento en que la conexión con la IA reemplaza el diálogo real con tu esposo. Debés tener en cuenta que el ChatGPT responde según la información y el modo en que lo presentás. Por ejemplo, si le presentás quejas de tu marido de forma unilateral, la IA tenderá a validar tus sentimientos y darte respuestas que estén a tu favor, porque genera mensajes probabilísticos para agradar al usuario. Por eso, tomar un consejo de separación generado por el algoritmo es muy peligroso, dado que la IA no realiza evaluaciones clínicas ni diagnósticos relacionales. Por otro lado, al decirle a tu marido que su actuar es “lo más estúpido del mundo”, has invalidado lo que siente, lo cual aumentó su frustración y sus ganas de controlar el celular.
- Por el lado de tu esposo, no siente “celos de un aparato” en un sentido literal. Siente que los problemas de la pareja, que corresponden solo a ustedes, están siendo expuestos a una máquina antes que conversarlos con él. Además, él siente ser dejado fuera del vínculo afectivo al verte conversar con una máquina, porque lo interpreta como que estás buscando un aliado que confirme que él es el que está equivocado. Su actitud de vigilarte y hacer comentarios sarcásticos, como “también le preguntás si debés seguir casada conmigo”, surge de su miedo a la desconexión, pero de forma inmadura e invasiva.
Recomendaciones
- Utilizá la IA solo para tareas operativas, como tus recetas de comida, redacción laboral, etc. No le pidas consejos y menos para tu matrimonio.
- Hablá con tu marido en un momento de calma y no lo juzgues. Hacele saber que entendés su malestar por el celular, por la razón que lo hace sentir excluido, y decile que por esa razón dejarás de hacerlo. Decile que te importa la privacidad de ustedes.
- Si necesitás calmarte antes de hablar tras una pelea, salí a caminar o, si te gusta escribir, podés hacer una escritura expresiva, donde expreses todo tu sentir utilizando verbos en presente. Al terminar, leelo solo para vos; luego rompelo o quemalo.
- Si sentís que no pueden resolver las fallas de comunicación ni la desconfianza por cuenta propia, acudan a terapia de pareja o sistémica. Tené en cuenta que un terapeuta humano puede contener la complejidad emocional de un matrimonio.
Sin más, te deseo éxitos en la situación planteada.