14 sept 2026

“Sospecho que mi marido me pone los cuernos con su jefa”

Catalina contó que el hombre habla mucho de la compañera de trabajo.

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Ilustración

Soy Catalina, me dicen más Cata. Tengo 40 años. Desde hace unos meses siento que mi marido ya no es el mismo y tengo una sospecha que me está volviendo loca: creo que tiene algo con su jefa.

No tengo una prueba, pero hay cosas que no me cierran y cada vez me cuesta más hacerme la tonta. Yo nunca fui tóxica con mi marido.

Siempre pensé que si uno está con alguien es porque hay confianza. Pero últimamente ya no sé qué pensar.

Él trabaja hace años ya en una empresa y desde que le cambiaron de jefa empezó todo lo raro. Primero no le di bola a eso. Me decía que ella era exigente, que tenían muchas reuniones y que a veces tenía que quedarse un rato más por cuestiones del trabajo.Pero después empezó a hablar demasiado de ella.

Mmmm sospechoooooso dije ahí. “Mi jefa dijo esto”, “mi jefa quiere aquello”, “mi jefa me pidió que haga así”. Yo escuchaba nomás, pero por dentro ya me hacía ruido.

Una noche llegó más tarde de lo normal y cuando le pregunté dónde estaba, me dijo que salió a cenar con sus compas, ya que fue el cumple de uno de ellos.

Le pregunté quiénes fueron y, entre los nombres, estaba ella. Ahí nomás sentí ese famoso ry’ai ro’ysa (sudor frío) de la rabia.

Después comenzaron los mensajes. Él siempre fue de dejar su celular por cualquier lado, pero ahora cuida más. Si llega una notificación, mira rapidísimo y guarda el teléfono.

Le pregunté

Una vez le pregunté directamente si pasaba algo con su jefa. Se rio y me dijo: “¡Qué loca estás! Ahí me reí para no hacer un drama, pero la verdad es que me quedé peor. Lo que más me duele es que últimamente conmigo está distante.

Antes llegaba y me contaba todo. Ahora llega cansado, se baña, cena y se pone con el celular.

Hay algo que no puedo sacarme de la cabeza: ¿por qué cambió tanto desde que apareció esa mujer? Capaz ella no tiene nada que ver y soy yo la que está viendo fantasmas donde no hay. Pero también tengo miedo de estar haciéndome la tonta mientras mi marido se ríe de mí a mis espaldas. Doctor, ¿le pregunto otra vez de frente o me quedo callada y espero a ver si descubro algo?

La respuesta:

Buen día, mi estimada Cata. Los cambios repentinos o paulatinos de las personas siempre generan ciertas dudas en la otra persona, para bien o para mal.

En varias partes de tu relato das a entender que no querés ser la esposa tóxica, controladora y exigente, lo cual está muy bien. Pero sí tenés varios indicadores que señalan ciertos cambios de actitud en tu esposo, aunque no tenés pruebas tangibles. Por eso, deberías buscar un mejor planteamiento para la conversación.

Dentro de una charla tranquila y sin reclamos, preguntarle cómo él se siente con la relación actual de ustedes, qué opina sobre la infidelidad, cómo se siente con la familia, qué piensa sobre la sinceridad, entre otras preguntas. De igual manera, también vos podés opinar sobre estos puntos.

Capaz que las respuestas de él sean: “Todo bien”, “todo tranqui”, pero con esto ya le dejás pensando al respecto o, capaz, posiblemente consigas lo siguiente: que se sincere con lo que le pasa o que recapacite, sin decir nada, sobre lo que está haciendo y cambie, si es que en verdad está pasando algo.

Ya que, en ocasiones, solo es idealización, ilusión o un juego con otras personas, pero antes de que pase a otros estratos, es mejor tomar el toro por las astas, pero con inteligencia. Éxitos.

Psicólogo Clínico, especialista en jóvenes y adultos. (0981) 571 635