Soy Gladis, nunca pensé que un televisor iba a convertirse en uno de los mayores motivos de pelea en mi casa, pero acá estamos.
Todo empezó con el Mundial. Bueno, en realidad fue solamente la gota que colmó el vaso después de muchas otras discusiones que ya veníamos arrastrando.
Tenemos un solo Smart TV en la casa, que mi marido sacó a cuotas hace poco nomás y había sido era por el mundial lo que se apuró tanto en sacar.
Está ya todo colocado en la pared de nuestra pieza. No se puede mover porque está bien instalado y tampoco hay otro lugar donde ponerlo. Hasta ahí, todo bien.
El problema es que mi marido me dijo que no le importa la hora que la selección juegue, va a ver todos los partidos si va clasificando, igual si es de madrugada.
Cuando me dijo eso, le respondí tranquilamente que yo necesito dormir. No es un capricho. Yo me levanto todos los días a las cuatro de la mañana.
A esa hora ya estoy preparando mis cosas, organizando la casa y arrancando la jornada.
Si no descanso bien, al día siguiente ando toda zombi, chalái, como se dice. Pero él se levanta a las siete y recién entra a trabajar a las nueve.
Tiene tiempo para quedarse un rato más en la cama, tomar su café tranquilo, yo si que de volada tengo que hacer todo.
Le propuse una solución que me parecía razonable: ver los partidos en su celular cuando ya es muy tarde, porque yo las 9 de la noche ya tumbo, ya que por YouTube dice que se va a transmitir.
Pero apenas escuchó la idea se plagueó.—¿Para qué tenemos feroz tele entonces? —me dijo.
Discusión
Y ahí empezó la discusión.Porque para él la cuestión es que tiene derecho a usar el televisor. Y es cierto. Pero para mí también existe el derecho a dormir, a descansar, de que respete mi sueño nomás luego se trata.
Lo que más me molesta es que pareciera que el problema soy yo. Como si yo fuera la exagerada por querer descansar. Como si levantarme a las cuatro no fuera nada para él.
Mi mamá que se puso de su parte, porque es “el hombre de la casa”, me dijo que por qué no duermo en la otra pieza.
¡Mba! Ese lugar se usa de depósito. Está lleno de cajas, ropa, cosas viejas y la ropa limpia en la cama esprando que alguien ordene, y sinceramente no pienso pasarme horas limpiando y ordenando para mudarme temporalmente por culpa del Mundial.
Y él mucho menos va a hacer, conociéndole, ni de gua’u ¿Cuál es su consejo para mi caso?
La respuesta:
Buen día mi estimada Gladis, ya se vaticinaba que el mundial de fútbol iba a traer discusiones no solo por los resultados que arroje. Sería bueno que hables de vuelta con él, y negociar los partidos, ya que dice, literalmente que los encuentros donde juegue Paraguay (si pasa a la siguiente ronda) él las veras sea el horario que sea. No está mal que puedas hacer un sacrificio si aquello es un solo día, pero dejar bien en claro, que solo si son encuentros donde juegue nuestra selección, no que se encariñe con otras selecciones. De igual manera podes negociar con alguna actividad casera que haga en compensación a tus horas de sueño perdido. Más que seguro que aceptara el acuerdo.