“Escucharles contar cómo torturaban, que le picaneaban, que les metían en cloaca o en las piletas a mucha gente, buscando aliviar su conciencia antes de morir. Lloraban al contar sus atrocidades”.
Así fue el relato del padre Víctor Luis Cabañas a EXTRA, quien reveló que extorturadores stronistas buscaron el perdón, atormentados por su pasado.
El religioso que tiene un canal en YouTube: Ñandejára Ñe’e y transmitida por el Canal 25 (Tigo), en su homilía del 23 de mayo, habló de la conciencia y el arrepentimiento.
En ese contexto, comentó que en 31 años de sacerdocio muchos stronistas que estuvieron en cosas turbias y que no se les juzgó por “el famoso oparei” (sic) buscaron ayuda para sus almas atormentadas.
“Ya de viejos, 20 a 25 años después del golpe, venían a hablar. Recibí unos cuantos (no soy ñe’êrei, hablé con ellos). Venían de viejos y contaron lo que hicieron y de su conciencia no podían borrar esa maldad”, afirmó el pa’i Víctor.
No tenían paz
Sobre el punto, contó a EXTRA que habló como guía y bajo secreto de confesión con unos 20 represores. Recordó que cada 4 a 5 meses iban a contar lo mismo antes de morir. “Yo no les puedo juzgar. Dios es el que juzga. Venían atormentados, me decían que no tenían paz. Eran como esas mujeres que abortaban a sus hijos (en ese momento creían que era lo correcto). Confesaban una y otra vez la misma cosa”, comentó. El religioso recordó que le preguntaban qué podían hacer para encontrar la paz.
“Cómo enmendar el pecado, si picaneaste, torturaste y mataste. Les escuchaba y les decía que hagan algo bueno antes de morir”, dijo. Calcula que fueron poquísimos porque la mayoría de los poguasu “nunca enmendaron sus pecados” con la sociedad ni devolvieron lo robado.
El deber
“Como decía el papa Francisco, no podemos negarnos a nadie. Pero la conciencia fue lo que más pesó a esta gente”.
Nepobabys
“Ahora vemos a los nepobabys. Esos padres no les quieren a sus hijos, les están destruyendo su propia vida (por el mal ejemplo).