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Tiran a jagua'i dentro de un pozo para robar despensa

Estuvo adentro por ocho días y sobrevivió tomando agua. Vecinos dicen que en otros casos los animales son envenenados.

Duf estaba ojeroso, con hambre y las patas desgastadas.

Su cuerpo estaba temblado de frío, ladraba y ladraba desesperadamente pero, nadie podía escucharlo.

El animal se encontraba dentro de un pozo, donde unos desalmados decidieron arrojarlo. Tenía una muerte segura y agónica.

Duf estaba lejos de su hogar y su dueño Gabriel Ramírez lo buscaba desesperadamente.

Malvivientes llevaron plata y mercaderías

El lunes de madrugada, unos malvivientes visitaron la humilde vivienda de Gabriel.

Rompieron la puerta del local y desvalijaron el lugar llevándose mercaderías, dinero en efectivo, joyas y celulares. Pero, ahí no estaba la fiel mascota para espantar a los ladrones, pues se encontraba dentro de un pozo, a unos cuantos kilómetros de su hogar.

Según el propietario del almacén, Duf desapareció ocho días antes del robo y, sospecha que las mismas personas que lo “visitaron” fueron las responsables de robar al perro y tirarlo al pozo, que afortunadamente tenía agua que lo mantuvo hidratado.

“Milagrosamente el pozo no estaba del todo seco, entonces mi mascota pudo sobrevivir tomando solamente agua”, expresó sorprendido.

Fueron ocho días de incertidumbre, hasta que el viernes pasado un vecino, quien recolectaba limones por el monte lo encontró.

El don escuchó el gemido de un animal, al principio le dio miedo luego se animó y echó un vistazo dentro del hoyo.

Ahí estaba Duf, desanimado, mojado y aun así movía la colita.

El hombre estaba sorprendido. El vecindario ya había perdido las esperanzas de hallarlo con vida, pues creían que un animal más grande lo había devorado.

El reencuentro

Cuando Gabriel se enteró que su mascota estaba viva, saltó de la emoción e inmediatamente fue a la zona donde estaba su apreciado Duf.

Cuando al fin pudo ser rescatado por los bomberos, el perro corrió a los brazos de su dueño y le dio una lamida en la cara.

“Estamos muy felices de tenerlo en casa, creíamos que no lo volveríamos a ver pero, acá está, despaletado, flaco, con las costillas afuera, pero vivo”, mencionó el dueño.

La denuncia fue realizada en la Comisaría 107 de Kaaguy Rory.

Según mencionaron los vecinos, es muy común este tipo de prácticas. En algunos casos, los perros son envenenados, algunos les tiran restos de comida con vidrios o clavos para que mueran y supuestamente no causen molestias a la hora de realizar los robos domiciliarios.

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