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Tiene 82 años y vende papel higiénico por las calles

Doña Del Pilar Ojeda es de Yaguarón y tiene a su marido enfermo.

Del Pilar Ojeda (82) es otra señora de la tercera edad que ha conmovido a los usuarios de las redes sociales, por su condición humilde, lo que la obliga a seguir trabajando.

Ella es de Yaguarón y se gana “el pan de cada día vendiendo rollos de papel higiénico”, en la zona de Fernando de la Mora, según posteó Gabriel Emmanuel Zorrilla Reyes, en su perfil de Facebook, con una foto de la esforzada mujer que “tiene a su marido que no camina”.

“Me contó que antes vendía frutas, pero los doctores le prohibieron grandes esfuerzos, por problemas de los riñones”, relató.

Doña Del Pilar no tiene hijos ni hermanos y es considerada “un ejemplo y sinónimo de la grandeza de la lucha de una vida”, señaló Zorrilla.

“Ojala alguien de Yaguarón vea este post, si la conoce, la busque y ayuden para ver si recibe la pensión graciable de adulta mayor, que seguro no recibe; lucha para comer honradamente, con el cielo nublado ya de sus ojos y una visión que tal vez guarda mayores recuerdos de los caminos de tierra roja de mi Paraguay, ojala la vuelva a encontrar y si la ven, les pido le compren lo que venda”, añadió.

“La señora pasa por mi casa, es una grandísima kuña guapa, yo le ayudo cada vez que puedo, te juro que es pena que ande así con esa edad, ojala alguien la ayude”, comentó Lourdes Vera.

Corina Alvarez pidió: “Ojalá la ayuden, acá en Fernando, zona norte, siempre pasa vendiendo papel higiénico y siempre hablo con ella cuando espera el colectivo. Una verdadera lástima que a su edad esté por la calle y nadie la ayude con una pensión”.

Muchos usuarios de la red social se sensibilizaron con la situación de la señora, que muchas veces ya no puede subir sola a los colectivos y tiene problemas de la vista, según señalaron.

Una caso similar también despertó la solidaridad de la gente.

Una fotografía de ña Delfina Mereles de Cabaña (83), publicada hace unas tres semanas en Twitter por @NdeChikoi, despertó la solidaridad de la gente, que pidió que se busque la forma de ayudarla, para que no viaje más a Asunción y alrededores, con sus canastos de huevos caseros, queso y maní.

Ella es de Pirayú, departamento de Paraguarí, y la dueña del Eduvigis Resto Bar, de su ciudad, se comprometió en comprarle todos los productos a fin de que ella no pierda su costumbre de trabajar, sin tener la necesidad de viajar cada día en colectivo.

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