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Robó 9 desodorantes y dos cremas, casi termina en la cacerolita

La fiscal pidió prisión preventiva por el hecho, pero el juez dispuso que no merecía tanto castigo. El hecho ocurrió en un súper de Asunción.

Luis Enrique Servín Luraschi intentó llevarse productos de higiene, pero sin pagar. Los guardias de un conocido centro comercial, sobre la Avenida Eusebio Ayala de Asunción le pillaron y terminó en el calabozo.

Según la denuncia hecha por Héctor Acosta, empleado de la firma, el hombre escondió entre sus ropas nueve desodorantes en barra de la marca Speed Stick y dos cremas corporales de 400 ml de la marca Nivea y las cámaras de circuito cerrado lo delataron. El perjuicio en sí sumaban G. 200 mil, por lo que llamaron inmediatamente a los agentes de la Comisaría 16° Metropolitana. El hecho ocurrió ayer martes, a las 8:30.

La fiscala Rosa Noguera imputó a Servín Luraschi por robo agravado en grado de tentativa por "la manera de la realización del ilícito y no la cuantía de lo sustraído", según consta en el documento del Ministerio Público y por lo que solicitó presión preventiva (ir a una penitenciaría), además de un plazo de seis meses para acercar más pruebas.

Pero el hombre fue "salvado por la campana", ya que el juez Rolando Duarte liberó de medidas que solicitó la investigadora y cambió el término a hurto, por considerarse bagatelario (o de muy poco valor) por lo que afrontará el proceso en su casa.

Otro sonado caso

La fiscala Noguera ya se topó con las críticas sobre imputaciones a "ladrones de poca monta". En febrero pasado, la funcionaria imputó por hurto en grado de tentativa a un albañil que trató de robar carne, pero luego se arrepintió y lo abandonó. Sin embargo, los empleados del súper lo denunciaron igual.

En aquella ocasión, la representante del Ministerio Público dijo: "No estamos hablando de un pobre albañil. Llevaba costilla, carnes para asado".

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