Desde temprano y sin horarios fijos, don Pablo Aranda (49 años) recorre las calles recuperando lo que otros descartan. El reciclador, conocido cariñosamente como “Rambo”, lleva trabajando en el rubro más de 32 años, de los cuales 29 han sido con la empresa Brassur. Su historia es un reflejo de cómo el trabajo honesto puede transformar vidas.
Don Pablo comenzó su trayectoria con un carrito a mano, luego pasó a un carro tirado por caballos y en el 2011 adquirió una motocarro que usó hasta 2024, cuando problemas mecánicos lo obligaron a volver al carrito a pie.
En recompensa por su dedicación, el pasado viernes 23 de enero don Pablo fue reconocido por Brassur S. A. con la entrega de un motocarro, una herramienta que hará su trabajo más ágil y le abrirá nuevas oportunidades.
La entrega fue realizada, en el marco de una acción social que forma parte de un proyecto estructurado de Responsabilidad Social Empresarial (RSE). “Esta iniciativa no es un hecho aislado. Responde a una visión de largo plazo que entiende que la economía circular solo es posible si incluye a las personas que la sostienen todos los días”, explicó Pedro Daniel Acosta, encargado de Compras de la División Hierros.
El reciclador beneficiado fue seleccionado por su antigüedad de trabajo con la empresa, su compromiso y resiliencia. “Se valoró especialmente su perseverancia. Pese a no contar con un elemento de trabajo, siguió reciclando, sin resignarse. Esa conducta refleja el verdadero espíritu del trabajo digno”, señaló Javier Méndez, encargado de Compras de la División Metales.
Desde Brassur destacan a los recicladores como “héroes, servidores del medioambiente”, ya que cumplen un rol social y ambiental estratégico.
Ejemplo de superación
Pablo vive en Fernando de la Mora en una casa propia, un logro que atribuye al esfuerzo constante en su oficio. Es padre soltero de cuatro hijos, uno de ellos vive con él. Mediante su trabajo, logró que su hijo culmine el colegio, mientras que él alcanzó hasta el quinto grado.
Con orgullo, resalta las bondades del reciclaje: “Es un trabajo seguro, con pago justo y siempre al día por lo que se recicla”, afirma.
Mejor salario
La nueva herramienta permitirá a don Pablo incrementar el volumen de materiales recolectados, mejorar la eficiencia del trabajo diario y generar un impacto directo en los ingresos del reciclador y su familia, que podrían alcanzar hasta dos salarios mínimos mensuales.