Alcohol, marihuana, cocaína y hasta fentanilo fueron detectados en un grupo de personas que llegaron al Hospital de Encarnación para consultar.
Una investigación realizada por una universidad privada de Encarnación encendió una señal de alerta: se detectaron casos de consumo de opioides y, por el contexto actual, todo apunta a que se trata de fentanilo o droga “zombi”.
El estudio se basó en test toxicológicos realizados a 300 pacientes que llegaron al Hospital Regional y presentaban signos compatibles con una posible intoxicación.
Los resultados muestran que 150 personas dieron positivo a alguna droga, ya sea legal o ilegal. Dentro de ese grupo, 7 pacientes habían usado el fentanilo.
Las sustancias más encontradas fueron marihuana y cocaína, algo que coincide con lo que suele verse en la región por su mayor disponibilidad y consumo habitual.
“Aunque la presencia de fentanilo fue baja (2,3%), los investigadores advierten que es especialmente peligrosa por su enorme potencia y el alto riesgo de sobredosis”, indica la tesis.
Ante estos resultados, los investigadores proponen que la vigilancia toxicológica en los servicios de urgencias deje de ser solo una herramienta académica y pase a formar parte de una política pública permanente.
El trabajo, realizado por alumnos de la UPAP, también detectó un patrón claro: los casos aumentan los fines de semana y durante los turnos nocturnos. “Momentos que suelen coincidir con reuniones sociales y consumo recreativo”, indican.
Al criterio del equipo investigador, no se encontraron grandes diferencias según el lugar de origen de los pacientes, aunque se observó una tendencia a mayor consumo en zonas urbanas, algo que ya se vio en otros estudios.
Más compromiso
El director del Hospital General de Itapúa, doctor Juan María Martínez, explicó a EXTRA que los estudios se realizaron entre 2024 y 2025 y que varios casos coincidieron con eventos masivos, como el Rally y las celebraciones de Fin de Año.
Además, confirmó que en las últimas horas se atendió nuevamente a una persona por consumo de cocaína.
“Esto es un llamado a toda la ciudadanía. Las ONGs, las iglesias y otras organizaciones deben ayudar a enfrentar esta situación. Desde el hospital, hicimos las derivaciones correspondientes dentro del Plan Sumar”, señaló el médico.
Por qué se llama así
El fentanilo es un potente fármaco opiáceo, un analgésico extrafuerte, de uso médico contra el dolor.
“Es aproximadamente 100 veces más potente que la morfina y 50 veces más potente que la heroína como analgésico”, dice la DEA.
El fentanilo ilícito provoca somnolencia, enlentecimiento y sedación.
Genera una sensación de falsa bienestar, los músculos del cuerpo ya no responden, por eso el usuario queda como “zombi”. Suelen quedarse con la postura del tronco completo echado hacia adelante.
La sobredosis puede causar cardiorrespiratorios. Por eso es potencialmente peligroso.
Los datos que llamaron la atención
Otro dato que llamó la atención fue la edad de los consumidores. Las sustancias no ilícitas, como benzodiacepinas (sedantes), antidepresivos y el propio fentanilo, aparecieron más en personas mayores de 30 años, mientras que las drogas ilegales y el alcohol se concentraron en jóvenes de 25 a 29 años.
Ante estos resultados, los investigadores proponen que la vigilancia toxicológica en los servicios de urgencias deje de ser solo una herramienta académica y pase a formar parte de una política pública permanente.