Allá por el año 2014, Isaías Raúl Torres y su novia Gissella Eliana Milea Otto ofrecían servicios sexuales en internet —con prácticas sadomasoquistas— a través de un perfil falso en redes sociales, con el fin de atraer a sus víctimas potenciales.
Una de las personas que respondió fue el locutor Agustín Emmanuel Bogado Quintana (32), quien citó a la pareja en su casa, del barrio San Cristóbal, en Asunción, el 8 de febrero de ese año. Allí fue asesinado a golpes con una manopla de hierro. Él era novio de una exmodelo.
Al motel
Tras el crimen, la pareja dejó el cuerpo en el lugar y se dirigió a un motel para “festejar” el asesinato.
Los investigadores recuperaron cerca de 4.000 mensajes de texto de sus celulares, donde se evidenciaba el móvil sádico-sexual; en uno de ellos, se leía: “Compartimos algo muy placentero o sea matar fue mi primera vez. Yo desde los 12 quise encontrar a alguien como vos en ese sentido de un compañero que mate conmigo y te conocí xD”, a lo que Isaías respondió: “ambos lo matamos”.
En 2017, tras un juicio oral, fueron condenados a 30 años de prisión por homicidio doloso más 10 años de medidas de seguridad, totalizando 40 años de cárcel.
El tribunal determinó que se trataba del primer caso registrado en Paraguay de homicidio por placer, con rasgos de psicopatía sádico-sexual.
Ambos tenían 27 años en ese entonces.
MURIÓ EN LA CÁRCEL
Llevaba 10 años preso en la cárcel de Villarrica y en la noche del miércoles se sintió mal. Ya no era el mismo. Estaba avejentado, casi destruido físicamente. El Ministerio Público confirmó el fallecimiento del interno Isaías Raúl Torres, de nacionalidad argentina, de 36 años de edad.
El tipo dijo que no se sentía bien, le llevaron a sanidad y se detectó un pulso yugular débil, luego murió.
La causa exacta de su fallecimiento aún no se dio a conocer. Se fue de esta vida sin pedir perdón.
Pidió perdón
Gissella Milea Otto (29) fue apresada el 14 de agosto del 2014 en Atyrá, Cordillera.
Ella se quitó la vida el 27 de noviembre del 2018 en el Buen Pastor, en Asunción.
Dejó una carta donde pedía disculpas a la mamá de su víctima.
Ahora murió Isaías. Y así se cierra la historia atroz de una pareja que mató por placer.