Los policías Néstor Fabián Paredes González, Juan Manuel Duarte Riveros y Adrian Martínez Duarte fueron imputados por cohecho pasivo agravado, coacción grave y extorsión (pedido de coima), por el fiscal Itálico Rienzi.
Según la primera versión recibida por el fiscal, supuestamente hubo un llamado de un Bolt que denunció el roce de una persona que estaba ebrio al volante, por lo que se inició una persecución que inició en Semidei y terminó en Mariano Roque Alonso.
En ese momento, el perseguido identificado como Elvio Elias Servian Dote se resistió al procedimiento policial e inclusive se enfrentó a los agentes, agrediendo a uno de ellos, motivo por el cual también enfrenta los cargos de exposición al tránsito terrestre y resistencia.
El milico fue llevado hasta la Comisaría 22, pero en el camino, supuestamente, los efectivos policiales le pidieron “llegar a un acuerdo” a su esposa, Faviola Pereira de Servian. Antes le hicieron el alcotest en un puesto de la Caminera y salió positivo a 0,992 de alcohol en sangre.
Pereira llegó a transferir G. 15.000.000 a dos cuentas diferentes, de Paredes y Duarte respectivamente.
Ese caso se quedó sin informarse, pero todo salió a luz cuando la pareja fue a denunciar el hecho con la intensión de que le devuelvan el dinero.
“La intención no fue para informar la coima sino recuperar el dinero porque quisieron retirar la denuncia otra vez”, explicó el fiscal Rienzi en 1020AM.
El investigador indicó que también imputó a la doña del militar por coimear y al militar por resistencia y peligro al tránsito terrestre.