Liliana Giménez (24), la joven embarazada que se volvió viral tras ser maltratada y echada de su trabajo, hoy tiene un motivo para levantar la cabeza.
Después del mal momento, consiguió una nueva oportunidad para salir adelante y apostar a su futuro y el de su bebé.
La chica empezará un curso de estilismo de cejas y pestañas en el Bar de Ceja, una empresa conocida en el rubro, con salida laboral incluida.
“Así como se viralizó una situación fea que pasé, también quiero hacer público que gracias a personas de bien hoy tengo la oportunidad de estudiar y aprender un oficio que me va a ayudar a salir adelante y mantener a mi bebé”, expresó Liliana.
Salir adelante
Su idea es emprender por su cuenta, manejar sus tiempos y ganar su platita con el sudor de su frente. No descarta volver a trabajar para una empresa más adelante, pero por ahora quiere priorizar su salud y el cuidado del hijo que viene en camino.
Pasó un calvario
Liliana había empezado a trabajar como cajera, pero a las dos semanas avisó a sus jefes que estaba embarazada de cinco meses. Desde ahí, según relató, comenzaron las presiones para que renuncie.
Cumplía un horario de 11:30 a 19:30, sin contrato, y tras comunicar su embarazo le quisieron hacer firmar papeles con horarios distintos a los acordados. Para ella, todo era parte de una jugada para sacarla sin pagarle nada.
El conflicto explotó cuando el papá de su jefa intentó obligarla a firmar documentos. En medio de gritos y maltratos, el hombre le decía “¡fuera de acá, fuera!”, y según el video grabado por la propia Liliana, la habría golpeado en la cara con unas hojas. Las imágenes se viralizaron y causaron una ola de indignación.
Finalmente, con la ayuda de un abogado laboralista, la joven llegó a un acuerdo y cobró lo que le correspondía.