Alrededor de las 15:00 del sábado último, Karen González fue al cementerio de la ciudad de Ypané para visitar a su hermanito fallecido.
Sin embargo, se encontró con una desagradable situación que la dejó impotente.
Frente al panteón del angelito dejaron una especie de amarre sobre un plato de barro que contenía cenizas, cigarro, pimientones y la fotografía de un hombre envuelta en una cruz con una cinta roja.
Lo más llamativo de todo es que sobre sus partes íntimas tenía clavado un alfiler y una aguja en la cabeza. Aparentemente sería para que la persona no funcione a la hora de tener relaciones sexuales.
Karen contó que su hermanito falleció antes de nacer y, cada 15 días, dejan trabajos de hechicería frente a la tumba del peque.
“Yo no entedía por qué hacen eso y me explicaron que se le utiliza a los angelitos, porque son almas puras”, explicó la joven.
Karen contó que hace poco, ella y su familia encontraron dos gallinas negras muertas.
“Es muy feo ir y encontrar cosas así en frente de él, pero no sé puede hacer nada obviamente”, lamentó.