El exarquero Víctor Centurión, de 39 años, está en la mira de las autoridades y en su contra ya pesa una orden de captura por su presunto vínculo con una estructura internacional que se dedicaba al tráfico de cocaína. Su nombre, que antes sonaba en los estadios y era aplaudido por los hinchas, hoy aparece en una investigación que dejó a muchos con la boca abierta.
Desde la madrugada de este martes, la Policía y la Fiscalía salieron a hacer varios allanamientos en diferentes puntos del país, buscando a los integrantes del grupo. Uno de los lugares donde entraron fue su casa, en Mariano Roque Alonso, pero el exarquero no estaba y sigue sin aparecer.
Los investigadores creen que esta organización operaba desde hace años y que movía droga fuera del país, principalmente hacia Bolivia y Colombia. Sospechan que algunos de los implicados aprovechaban su pasado en el fútbol para viajar y hacer contactos sin levantar sospechas.
En medio de los procedimientos, uno de los que cayó fue Luis Molinas, quien jugó futsal en Cerro Porteño. El exdeportista fue detenido en el barrio Obrero y ahora está a disposición de la Fiscalía.
Otro nombre que aparece en la causa es el de Diego Giménez, quien está preso desde el año pasado y es considerado como uno de los principales responsables del esquema. Incluso, los intervinientes revisaron su celular dentro del penal de Emboscada, buscando más datos.
Los investigadores también manejan la información de que esta red tendría conexiones con el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, uno de los hombres más buscados de la región.
Pero, ¿quién es Víctor Centurión? Mucho antes de estar en esta situación, su vida era totalmente distinta y giraba alrededor del fútbol.
Sus primeros pasos los dio en el Sportivo Iteño, allá por el 2005, cuando empezaba a abrirse camino como arquero. Después pasó por Tacuary, donde comenzó a tener más continuidad y a hacerse conocido.
Con el tiempo fue creciendo y llegó a Libertad, donde ya se lo veía como un arquero con futuro. Luego defendió el arco de Sol de América y más adelante tuvo la oportunidad de jugar en Colombia, en el Deportivo Cali, lo que fue un paso importante en su carrera.
En ese entonces, su nombre incluso llegó a sonar como posible refuerzo del club argentino Boca Juniors, algo que mostraba el nivel que tenía.
Uno de los momentos más importantes de su carrera fue cuando llegó al Club Olimpia. Allí fue parte de un plantel campeón, en el 2011 y 2015. Los hinchas lo recuerdan como un arquero seguro y que aparecía cuando el equipo más lo necesitaba.
Después de su paso por Olimpia, siguió jugando en otros clubes como Sportivo Luqueño y Rubio Ñu, donde continuó varios años más en el fútbol profesional.
También tuvo un paso por el Club Guaraní, donde protagonizó algo que pocos arqueros pueden contar: se animó a patear un penal y convirtió el gol, quedando en la historia del club.
Su carrera también lo llevó a Europa, donde jugó en un equipo de Grecia. Ya en sus últimos años, regresó al país y defendió el arco del Deportivo Santaní, donde fue uno de los jugadores con más experiencia del plantel.
Durante toda su carrera, su nombre siempre estuvo ligado al fútbol. Fue arquero, fue campeón y defendió varios clubes.
Por eso, lo que pasa ahora sorprende a muchos. El mismo arquero que antes se ponía los guantes y entraba a la cancha, hoy es buscado por la Policía. Su paradero es un misterio, mientras la investigación sigue avanzando.