25 feb. 2026

Rezó para espantar a un chespi de su barrio

“¡En el nombre de Jesús!”, he’i la doña harta del tipo. Le filmaron a un chespi cuando bajaba de una columna.

CHESPI ARAÑA.jpg

El chespi araña tuvo que bajarse al escuchar a la señora rezar para que se fuera.

Captura de pantalla

Harta de las fechorías de los delincuentes en su barrio, una señora usó un “arma” poco común para combatirlos.

¿Hondita?, ¿piedras?, ¿alarmas con botón de pánico?, ¿llamar al 911? No. Lo hizo con oración.

En un video viralizado se ve que un muchacho estaba trepado por la columna con intenciones de robarse los cables, pero ante la potente voz de la señora y sus ruegos, no tuvo de otra que bajarse.

“Señor, te ruego para vencer a este enemigo y que se vaya fuera de este barrio, en el nombre de Jesús reprendo y echamos fuera, fuera de este barrio, en el nombre de Jesucristo”, se escucha decir a la señora.

Los internautas no tardaron en hablar del tema. Mientras que algunos indicaron que el rezo de la doña era para que se arrepienta el muchacho, otros se mantuvieron un poco incrédulos ante esta posible situación.

“Por más señoras como ella, que piensa en su prójimo” “¿Rezar ? comisión garrote”, fueron algunos comentarios.

Oración, un refugio

Los creyentes tienen varias oraciones para diferentes circunstancias. Los católicos por ejemplo, rezan a los santos para pedir o agradecer por ciertas cosas, quieren librar o superar.

Estos son los más populares por si se está en apuros: Estas son las más populares

- Por la salud: ¡Oh! San Rafael Arcángel, dirígeme por el camino de la paz, oh Señor. Te alabamos y veneramos todos los príncipes celestiales, especialmente San Rafael, médico fiel y compañero verdadero, quien con el poder del cielo ata rápidamente al demonio. En este día me dirijo a realizar mi recorrido habitual como me lo indicó el cardiólogo para cuidar de mi salud, te pido de corazón me guardes de todo peligro que se encuentre en mi camino, hazme invisible ante los ojos del mal. Por los siglos de los siglos. Amén.

- Por los enemigos: San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tu príncipe de la milicia celestial arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

- Contra los perros bravos: “San Roque, San Roque, que este perro no me mire ni me toque”.