En un intento de educar a los ciudadanos y alertar sobre la prohibición de esta práctica en el departamento de Caazapá, el Hospital Distrital usó las redes sociales para hablar sobre los guainos, los jinetes que realizan carreras.
Desde el centro asistencial instan a la comunidad a denunciar estas prácticas y a colaborar en la erradicación de una costumbre que pone en peligro la vida y el desarrollo de los niños.
En esa parte del país, todavía se sorprende cuando los médicos activan el protocolo de Atención Integral cuando las víctimas llegan lastimadas.
“En los hipódromos legales usan jinetes mayores de edad, aunque de complexión pequeña, delgados. Pero en algunos casos usan niños. Acá la gente se asusta cuando llega la Policía o la Fiscalía a tomar intervención porque está normalizado”, lamentó Luis Dávalos, director del centro asistencial a EXTRA. Agregó que las familias no ven que pueda llegar a ser malo.
El médico indicó que si bien no hay muchos casos, pero que la idea es erradicar completamente esta práctica.
“Hemos visto casos en los que los niños no son bien alimentados. Investigando un poco más, hay pequeños que son criados, que es una forma de esclavitud moderna y también está prohibido”, expresó el doctor.
Las víctimas suelen tener entre 11 a 13 años. “Usan a los más pequeños, porque son más livianos y son más pequeños”, insistió.
“Queremos concienciar que si algún niño, víctima de haberse caído del caballo por competir, vamos a dar aviso a las autoridades, como indica el manual del propio Ministerio de Salud. No se queda solo en la atención médica”, dijo el galeno.
Por su parte, la doctora Natalia González, también del mismo hospital contó que la mayoría de los niños guainos llegan con contusiones en la cabeza, fractura de brazo.
Fallecidos y gravemente heridos
Antonio “Toñito” Sánchez, de 13 años, dormía en las caballerizas y no comía lo suficiente porque debía participar de las carreras de caballos. Según los expertos, él no tenía que pesar más de 50 kilos para ganar. Murió en 2018 tras caerse del caballo. Ocurrió en Mbocayaty, Guairá.
En julio de 2021, se logró rescatar a tres hermanitos de 11, 9 y 6 años quienes eran torturados y obligados a dormir en gallineros. Ocurrió en Pedro Juan Cabalero, departamento de Amambay. Lo más lamentable es que el niño de 9 años era utilizado como guaino, pesaba tan solo 30 kg para no ser de gran peso para el caballo durante las carreras. El de 11 años tenía dos dedos rotos y el más pequeño cortes en la cabeza.