10 jul 2026

“Ya sabés qué hacer”, le dijo el instructor de vuelo antes de tirarse al vacío

Conmoción en Argentina por la muerte de un instructor de aviación que estaba dando clases a una chica de 22 años, quien logró aterrizar, pero quedó con un shock tremendo.

piloto Argentina

Leandro Andrés Bertazzo, un instructor de vuelo de 42 años.

Clarín

“Ya sabés qué hacer. Seguí adelante”, fue lo último que le dijo el instructor en pleno vuelo antes de que decidiera saltar de la avioneta.

Leandro Andrés Bertazzo, un instructor de vuelo de 42 años que estaba ampliando su formación para ser piloto de línea aérea regular, murió tras precipitarse de un avión de instrucción mientras realizaba un vuelo de reentrenamiento con una alumna de 22 años en la provincia de Córdoba, Argentina.

Según el testimonio de la joven, en un momento del vuelo el instructor de la escuela Flying Parrot Córdoba se desabrochó el cinturón, abrió la puerta de la aeronave y se tiró al vacío mientras sobrevolaban la zona rural de Toledo, en el departamento argentino de Río Segundo.

Después de la muerte de Bertazzo, se supo que estaba en tratamiento psiquiátrico. De acuerdo con el relato de la joven, quien ya contaba con licencia de piloto privado y estaba reentrenándose para mejorar en maniobras y sumar horas de vuelo, Bertazzo le indicó que mantuviera la dirección de la aeronave conforme estaba previsto, antes de quitarse los auriculares, acomodar sus pertenencias, dejar el móvil, abrir la puertecilla y saltar del avión.

La joven contactó de inmediato con el centro de control y explicó lo ocurrido. Puso rumbo al aeródromo y logró aterrizar el Cessna C-150 sin problemas.

El director de la escuela, Eduardo Álvarez, explicó que Bertazzo era piloto de línea aérea, piloto comercial de primera clase e instructor de vuelo. Trabajaba en la escuela desde hacía cuatro años y estaba formándose para obtener la licencia para llegar a ser piloto de una línea aérea regular.

Esa misma mañana Bertazzo había realizado otro vuelo de instrucción con otro alumno, sin incidentes. En la base saludó a sus colegas y al mismo director de la escuela con normalidad y supervisó sus tareas habituales como instructor. Nadie notó nada raro.

El mismo Eduardo Álvarez salió a buscar a su instructor cuando los radioperadores le informaron del mensaje que había mandado su alumna. Pasadas las tres de la tarde cogió una avioneta y a los 15 o 20 minutos de vuelo lo encontró en el campo. Con las coordenadas del lugar de la caída llamó a las autoridades, pero los policías de la Patrulla Rural y los sanitarios solo pudieron confirmar su fallecimiento.

La muerte de Bertazzo ha dejado en shock a la comunidad aeronáutica de Córdoba. “Él había ido a un instituto neuropsiquiátrico, pero nadie sabía de ese tema. Solo la familia”, lamentó Álvarez a Clarín.