El pa’i Cristóbal López Romero, quien estuvo 20 años en Paraguay y fue nacionalizado paraguayo, se apartó de sus funciones religiosas públicas, tras ser denunciado por abuso sexual.
Al menos cinco mujeres acusaron al arzobispo de Rabat de la agresión sexual. A sus 74 años el cardenal español se ve envuelto en una grave situación, él se pone a disposición del Vaticano que está iniciando la investigación.
“No he cometido ninguna agresión, ni violencia ni acoso sexual”, afirmó López Romero a EFE.
“Se me acusa de comportamientos inapropiados hacia mujeres adultas. Esta situación ha llevado a la Iglesia a abrir una investigación preliminar. Dicha investigación está en curso y se encuentra en manos de las instancias romanas de la Iglesia, con las que coopero”, señala en un comunicado de la Archidiocesis de Rabat.
“Durante este período de investigación, para no entorpecerla, me apartaré, no presidiré ninguna celebración pública ni intervendré en ninguna actividad pastoral, y lo comprenderán”, continúa.
La AFP se entrevistó con una jubilada que colaboraba activamente con la Iglesia, que no autorizó a revelar en esta fase el contenido de su testimonio, pero se refiere a repetidas agresiones sexuales.
También obtuvieron una entrevista con otra de las 5 mujeres que le acusa. Ella refiere que recibió “gestos físicos” que ella “percibió como inapropiados”, entre ellos “abrazos particularmente insistentes y prolongados” y “un intento de acercamiento físico que podría asimilarse a un intento” de besarla, del que dice haber escapado.
Fue candidato papa
En el 2025, el pa’i Cristóbal participó en el cónclave para elegir al sucesor del papa Francisco.
Durante ese tiempo su nombre sonaba como los cardenales más visibles e influyentes y varios medios incluso lo habían presentado como un “papable”.
En 2017 fue nombrado arzobispo de Rabat (Marruecos) por el papa Francisco, que dos años después le nombró cardenal.