El Congreso de Perú destituyó ayer al presidente interino, el derechista José Jerí, a menos de dos meses de las elecciones generales, lo que se convierte en el octavo cambio presidencial que vive el país andino en casi una década de inestabilidad política, iniciada tras los comicios de 2016.
Con 75 votos a favor, 24 en contra, el Legislativo resolvió sacar del poder a Jerí por las investigaciones abiertas en su contra en su corto mandato de apenas cuatro meses a raíz de varias reuniones clandé con empresarios chinos contratistas del Estado.
Según información de Cuarto Poder y El País, al menos cinco mujeres habrían obtenido contratos con el Estado poco tiempo después de reunirse con el mandatario en su despacho de Palacio de Gobierno, en horarios nocturnos y días feriados.
Jerí ejercía de manera interina la Presidencia de Perú en su condición de presidente del Congreso, tras la destitución Dina Boluarte.