17 jul. 2024

Ketamina, ¿una cura para combatir la depre?

Puede servir para casos suicidas, según científicos.

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La Ketamina es un anestésico de uso veterinario y desde hace un buen tiempo está siendo probada en humanos.

Ilustrativa.

¿Podría la ketamina, una molécula con una controvertida reputación, ayudar a algunos pacientes con depresión? Algunas investigaciones lo confirman, aunque muchos expertos se mantienen cautelosos ante el desafío de los efectos secundarios.

“Tenemos una necesidad urgente de nuevos tratamientos para las depresiones graves y la ketamina es prometedora”, resume a la AFP la investigadora australiana Julaine Allan, especializada en salud mental.

A diferencia de los antidepresivos habituales, la ketamina actúa de manera rápida, aunque se desconoce exactamente qué mecanismos fisiológicos provoca para aliviar los síntomas depresivos.

Por lo tanto, parece prometedora en dos grandes casos: cuando se necesita un tratamiento puntual y urgente, principalmente frente a crisis suicidas, y cuando ningún medicamento clásico funciona.

Un estudio publicado en el British Medical Journal muestra como el riesgo de depresión posparto de jóvenes madres se redujo después de recibir una sola dosis de esketamina, un derivado de la ketamina.

En el segundo caso, un estudio publicado ayer en Nature Medicine demuestra que un tratamiento con ketamina evitó más recaídas depresivas en comparación con pacientes con otros tratamientos.

Psiquiatras que tienen sus dudas aún

Pero aunque la esketamina ya está aprobada desde hace varios años en Estados Unidos y Europa para ciertas depresiones, algunos psiquiatras siguen siendo reacios.

Sin negar la eficacia de la ketamina, estos especialistas temen el riesgo de adicción, sobre todo porque la molécula es a menudo desviada como droga, un uso tristemente mediático por la muerte por sobredosis de personalidades como el actor estadounidense Matthew Perry, de Friends.