Últimamente se escucha entre las modelos la frase “cambié de perfil”, y es que muchas “vieron la luz”, y se convirtieron en fieles ovejitas del Pastor Abreu. Desde que declararon que asisten al Centro Familiar de Adoración, en las redes, abundaron las críticas.
Entre las modelos que optaron por cambiar las pasarelas en las discotecas por los pasillos de la iglesia, están: Diana Camarasa, Ruth Alcaraz, Karina Doldán, Larissa Riquelme, Jazmín Baranda, Marly Figueredo, Egny Eckert, Tania Domaniczky, entre otras.
“No soy fanática de Abreu, pero sí voy de vez en cuando a su iglesia. Mi hermano es seguidor de esa congregación. Nadie es santo, pero tampoco comparto las críticas que no sean constructivas. Para mí no tiene nada de malo cambiar de perfil”, dijo Karina Cardozo.
Por su parte, Ruth Alcaraz, señaló que su gran cambio se debe a las oraciones de Abreu. La modelo vivió momentos complicados debido a su adicción a las drogas. “No soy una convertida, mi relación es con Dios. Sinceramente, Abreu me cambió, me enseñó a entender la palabra de Dios. A los que nos critican les digo que les falta Jesús en sus corazones”, reflexionó.
Varios legisladores, entre ellos José María Ibáñez, acusado por estafa y otros delitos, forman parte de la iglesia de Abreu.
“Es una secta, la masonería moderna”
El periodista, Víctor Benítez dijo que, según su análisis, ser parte de la iglesia del pastor Abreu es una moda. Además, la gente busca un espacio donde se le perdone sus “pecados”, o hechos de corrupción, como el caso de los políticos, y así “blindar” sus acciones.
Para el comunicador, que se declara ateo, es muy fácil ir a la iglesia, decir que se está arrepentido y así los pecados ya son perdonados. “En la iglesia Católica por lo menos tenés que confesarte con un tipo”, comparó.
“El grosero ese”, calificó al Centro de Adoración Familiar como “una secta o masonería moderna”, donde “todos se cubren todo”.
Víctor Benítez, fue uno de los primeros en cuestionar el “paseo” por Mónaco de Bethany Abreu, esposa del pastor. Las críticas se referían a que el viaje fue pagado con plata de los fieles.