Son cabeza de los clubes archirrivales que están peleando codo a codo por la punta del Apertura.
Se encargan de cranear todo tipo de estrategias para que sus equipos no pierdan el control, pero esta vez la idea no es analizar el trabajo de estos entrenadores sino contarte el lado kachiãi que muestran en medio del ajetreo.
Daniel Garnero y Francisco Arce como muchos también meten la pata, con la diferencia de que lo suelen hacer frente a las cámaras de televisión.
Vez pasada, tras el duelo ante el Indio, Chiqui se preparó para la conferencia de prensa donde se notó que le forzó todito mal la arribada.
Llegó sudando hasta el set y con la lengua afuera, suspiró una y otra vez y cuando al fin le llegó aire a los pulmones, acomodó a sus fieles protectores frente al micrófono: el Divino Niño Jesús y San Francisco de Asis.
“Esperá que un rato porque ijetu’ueterei la escalera”, le bajó. Al parecer el DT azulgrana no corre a la par que sus muchachos y se le vio estado’i legalmente.
Nervioooo
Garnero también dio de qué hablar. Después del empate con San Lorenzo, al técnico argentino se lo vio con los nervios de punta.
Estaba como para mandarle a la China a todos y fue anga uno de los periodistas el que comió una inesperada respuesta.
A pesar de su pirevai, se sentó a hablar del partido. Al final una de las consultas era por qué no le sacó a Ale Silva en vez de Jorge Rojas. El Dany respondió bien, pero fuera del micrófono le salió: “cambié porque se me cantó las pelotas”, creyendo, al parecer, que el micrófono ya estaba apagado. Lo cierto es que todos terminaron escuchando el desliz.