La furia catalana poseliminación: un poroto. Fijate lo que pasó en la segunda división italiana. En un difícil partido, el Perugia y Pescara quedaron igualados con los puntos y la continuidad de uno u otro equipo se tuvo que definir con un encuentro extra.
El desempate se dio en una ida y vuelta de terror para el Perugia; el Pescara ganó ambas disputas y logró la permanencia en la categoría.
Eso por supuesto no gustó para nada a los aficionados de la vereda de enfrente. Con la calentura del descenso, unos 700 hinchas se fueron hasta el estadio a plaguearse en colores, pese a que el duelo fue a puertas cerradas. ¡Pero eso no es todo! No conformes con abuchear a los jugadores del Perugia por haber perdido la categoría, los amenazaron que da calambre.
En plena carretera, colgaron cuatro muñecos vestidos con las casacas rojas del club, acompañados con un mensaje aterrador: “Los queremos de esta manera”.
Si bien la amenaza de muerte fue para todo el plantel, los más apuntados fueron el presi del equipo y el pelotero que falló un penal. La policía tuvo que intervenir tras varios ataques incluso con botellas de vidrio. ¡Terrible!