Me llamo Rocío, tengo 28 años y hace un año me casé con Benjamín. Le escribo porque sinceramente ya no sé si yo nomás lo que exagero o si realmente algo pasa en mi relación.
Somos una pareja relativamente nueva todavía, nos casamos enamoradísimos, éramos de esos que no nos podíamos despegar. Un año nomás tenemos de casados.
Antes de casarnos teníamos relaciones por lo menos tres veces por semana, a veces más. Había ganas, fuego, nos buscábamos, cualquier rapidito en cualquier lado.
Pero desde hace unos meses todo cambió y yo no entiendo qué le pasa a él. Ahora, si tenemos relaciones una vez por semana ya es mucho. Hay veces que pasan diez días o más. Y siempre encuentra una excusa, ahora mismo le culpa al frío. “Hace demasiado frío”, “me estoy congelando, vos pico no tenés frío”, “mañana mejor, no me quiero destapar”.
Al principio le entendía, quise ser comprensiva gua’u. Pero ya llegó un punto en que me empezó a hacer ruido.
Partido
Porque para jugar su partido con los muchachos, ahí no existe el frío, las diez de la noche se va a jugar, dos o tres veces a la semana, una vez tuvo un partido a las 11 de la noche.
Puede hacer un frío de aquellos, pero no falta a eso, súper desabrigado se va.
Incluso vuelve transpirado, cansado, pero feliz. Para eso sí tiene energía. Pero cuando yo intento acercarme, abrazarle, darle un beso más cariñoso o insinuarme, ahí ya le duele algo, tiene sueño o directamente “demasiado frío”.
La vez pasada le dije medio gua’u en serio: “Qué raro, para el fútbol no tenés frío pero para hacer el amor si que…”. Y se molestó muchísimo.
Me dijo que yo todo mal interpreto, que no todo gira alrededor del sexo y que estoy siendo intensa.
La verdad me molestó. Porque no es solo por el sexo. Es sentirme deseada, sentir que todavía le gusto.
Encima somos recién casados casi. Yo pensé que esta etapa iba a ser distinta.
Después viene como si nada, re atento y cariñoso, no le entiendo.
No le estoy pidiendo todos los días tampoco, pero siento que pasó de golpe. Y lo peor es que ya me está afectando emocionalmente. Empiezo a preguntarme si ya no le atraigo, si hay otra persona o si simplemente se cansó de mí demasiado rápido.
No sé si el problema soy yo, o si de verdad hay algo que debería preocuparme. ¿Es normal que en una pareja tan reciente ya pase esto?
La respuesta:
Rocío, lo que estás sintiendo tiene sentido y no te vuelve “intensa”. En muchas parejas la frecuencia sexual puede cambiar, pero cuando el cambio es brusco y además aparece evitación o irritación al hablar del tema, es importante conversarlo seriamente. El problema no parece ser solamente el sexo, sino cómo esto está afectando tu sensación de conexión, deseo y seguridad emocional. Que él siga siendo cariñoso en otros aspectos puede indicar que no necesariamente dejó de quererte, aunque sí podría estar evitando algo que le cuesta expresar. Antes de concluir que ya no le atraés o que hay otra persona, sería importante abrir un diálogo calmado, sin reproches, sobre qué le está pasando realmente. La intimidad también es una necesidad emocional válida dentro de la pareja. Consultar con un Terapeuta de parejas podría ayudarles.