Soy Natalia. Simplemente me cansé de sentirme invisible dentro de mi propio matrimonio.
Tengo 38 años, soy mamá de dos hijos y llevo más de una década casada con un hombre al que alguna vez amé más que a mi propia vida, con eso ya te digo todo.
Pero ahora siento que somos dos desconocidos, que apenas están compartiendo el mismo techo por costumbre.
Y si voy a ser más franca, me siento muy, pero muy infeliz. Mi esposo ya no me toca. Y cuando digo no me toca, no hablo solo de lo íntimo.
Hablo de algo tan simple como un abrazo, una caricia en la espalda, un beso al llegar a casa.
Hace años que no me besa como pareja, no me hace sentir querida. Si me da un beso es uno seco, rápido, como por obligación nada más, cuando yo le reclamo.
A veces pienso que hasta me evita. Tampoco me dice cosas lindas. Nunca un “qué linda estás”, un “te extrañé”, un “gracias por todo lo que hacés”, lo que antes sí era habitual.
Yo puedo arreglarme, ponerme perfume, hacer un esfuerzo para verme bien, pero pareciera que nada de eso le mueve a él.
Y eso duele más de lo que la gente cree. Lo peor es que tampoco tiene tiempo para mí.
Siempre hay algo más importante: el trabajo, el celular, el cansancio, los amigos, los problemas.
Si quiero hablar, está distraído. Si le propongo salir solos, dice que después. Ese “después” nunca llega.
Yo intenté hablar muchas veces. Le lloré, le expliqué cómo me siento, le pregunté si dejó de quererme, si hay otra persona, si ya no le gusto.
Él siempre responde que no pasa nada, que está cansado, que son etapas, pero las etapas no duran años.
Separación
Hace poco incluso le planteé separarnos. Le dije que no quiero vivir sintiéndome rechazada y sola estando casada. Pero él no quiere. Dice que por los niños tenemos que seguir, que no quiere destruir la familia.
Ahí es donde yo ya no sé qué hacer. Porque si voy a ser sincera, yo siento que ya no le intereso a él. Pero es como que me ataja, cada vez que me dice que no, menos puedo dejarle yo.
Pero él hace tiempo que ya no me toca tampoco. Yo necesito, tanto en lo físico como en lo emocional. Y tipos no me faltan, a patada tengo quien quiera estar conmigo.
Viendo cómo está la situación en la que estoy, que mi marido ya no me quiere, pienso nomás como me cuesta dejarle ¿Podría buscarme un amante para sentirme mejor? Me parece nomás que si ya no hay interés de su parte, no sería infidelidad.
La respuesta:
Hola, Natalia. Muchas gracias por compartir lo que te está pasando. Entiendo lo que estás pasando hoy en día en tu vida. Lo que era una relación amorosa entre dos personas se volvió una rutina de vida, algo que suele pasar. Tener o no tener un amante no va a solucionar tu problema con tu marido. La respuesta está en que vos empieces a amarte a vos misma, sobre todo. Si no podés sola, tenés la opción de hacer terapia para poder ver alternativas en tu vida, buscar el propósito de tu vida y ser feliz con tu marido o sin él, dependiendo de si realmente él quiere estar en esta relación contigo. Te deseo éxitos en lo que decidas.