15 ene. 2026

“Muy joven tuve un hijo que di en adopción y mi marido no sabe”

El retoño de Ana quiere conocerla y ahora no sabe cómo contarle a su pareja.

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ILUSTRACIÓN.

Hola diario EXTRA y a todo el equipo. Soy Ana. Me animo a contar la historia porque la verdad que siento que toman en serio lo que los seguidores les contamos.

Esta es mi situación. Nunca hablé de esto con nadie. Solo mi mamá y mi papá supieron, pero mi marido no sabe nada.

Cuando tenía quince años, me encontré en una situación muy complicada.

Mi familia era humilde, vivíamos con lo justo, mi papá se la pasaba trabajando y mi mamá apenas podía cubrir la comida del día.

Yo todavía era una nena, en la secundaria, con sueños que parecían demasiado grandes para la realidad que me tocaba. Y entonces supe que estaba embarazada de un chiko’i que tenía en el colegio.

Tuve que entregar a mi hijo cuando nació. No pude criarlo, no tenía opción.

Recuerdo cada detalle, el miedo que sentía, el frío, la culpa. No tenía a nadie a quien recurrir que pudiera ayudarme de verdad.

En ese entonces, dar un hijo en adopción no era como ahora, mis papás solo pensaban que no podría criarlo y ellos no querían mantenerlo porque éramos humildes.

Secreto

Era algo que las familias humildes teníamos que resolver en silencio, casi en secreto. Sentí que no tenía opción, que si quería seguir estudiando, sobrevivir, no podía quedarme con mi bebé.

Entonces fueron 9 meses en las que me mandaron a vivir en una ciudad lejos, con mi tía, de donde fui al hospital y tuve a mi bebé.

Cuando nació ya tenía a quien entregarle, le di a una familia que me aseguraron que lo iba a querer, que le daría todo lo que yo no podía darle.

Le vi una sola vez, y después le llevaron y ahí me quedé yo, muerta, vacía, destruída.

Nunca conté nada, porque el miedo a que alguien me juzgara me paralizaba. El miedo a que mi hijo algún día me odiara me calló la boca.

Hoy, después de tantos años, estoy casada, tengo una vida estable, y él no sabe nada de esto. Pero todos los días le recordaba.

Pasó que ahora apareció. Me encontró por redes sociales. Su mamá postiza murió, él sabía que era adoptado pero nunca le quisieron decir donde encontrarme y antes de morir ella le dijo quién era, cómo estaba en redes. Me dijo que quiere conocerme, no reclamarme, solo quiere saber su origen. Es un lindo muchacho, preparado, tiene 22 años, y yo ahora mismo 38 años, le tuve muy joven la verdad. No sé cómo decirle a mi marido todo esto ¿Qué me aconseja?

La respuesta

Entiendo que el peso emocional que has cargado en soledad durante 23 años es inmenso y que el miedo al juicio ha sido tu mayor carcelero. A los quince años no eras una mujer tomando decisiones, sino una adolescente en situación de vulnerabilidad extrema que hizo lo que pudo para sobrevivir a un entorno de carencias. Es vital que valides tu propio dolor y entiendas que ese silencio no nació de la mentira, sino de un trauma no procesado; perdonarte a ti misma es el primer paso para poder hablar con los demás desde un lugar de paz y no desde la culpa. Respecto a tu esposo, la honestidad es el único camino. Explicale que este secreto no fue una falta de confianza hacia él, sino una herida tan profunda que ni siquiera vos podías tocar. La aparición de tu hijo a sus 22 años es una oportunidad de reparación histórica para ambos; él no busca juzgarte, sino completar su identidad.
Psicólogo, sexólogo, especialista en parejas.