Soy Janet. Siento rabia, mucha rabia por lo que estoy pasando. Le conocí a un muchacho que realmente me gustaba mucho. Los dos terminamos el colegio el año pasado, solo que él es de otro cole.
Era atento, buena onda, así como yo esperaba, mi chico ideal, es del tipo de personas que en seguida luego te compra. Me pidió que seamos novios y en un toque acepté.
Hoy no puedo creer que todo eso que yo vi en él pudo ser una mentira de su parte, o qué pasó.
Pasa que los dos somos de Paraguarí. Yo todavía no entré a la facultad, decidí que este año me voy a enfocar en estudiar para aprender a hacer uñas esculpidas que es lo que me apasiona, y luego, para el año que viene le voy a meter enfermería.
Él sí se fue a San Lorenzo a estudiar, ahí está viviendo con sus tíos. Vos sabés que desde que se fue cambió muchísimo. En la semana él no me escribe, literal no me escribe.
Me hace dudar todo si estamos o no en una relación todavía, porque si yo no le tiro mensajes nada. De repente me llama a la noche a veces cuando tiene tiempo.
Está estudiando Agronomía, está comenzando recién. Cuando le reclamo, empieza a ser bueno conmigo, trata de llamarme y eso más, pero pasan dos días y vuelve a lo mismo.
Me deja demasiado confundida, ya pienso todo mal. Incluso me hace dudar de si tiene algo con alguna compañera y esas cosas.
Llega entonces así un momento en el que yo digo basta, hasta acá, ya no más. Y los fines de semana, como él viene a Paraguarí, aparece como si nada, como si todo siguiera igual, llega de visita, yo me pongo toda aguara, me emociono, porque en serio le reee quiero. No es ko mucho lo que estamos juntos pero ya suficiente para saber que para mí es el amor de mi vida.
Confundida
Pero esa forma de actuar que tiene me confunde y parece luego que más le quiero así, más me aferro a él.
El finde pasado estuvo en casa, se fue a almorzar, después salimos a tomar helado. Me trató como a una reina, me habló incluso de “nuestros hijos” que van a ser lindos si salen como yo.
Me habla así de proyectos juntos. El domingo de noche volvió a San Lorenzo, y es el dí en que no me escribió él, sino yo. Soy yo la que le manda los buenos días, y luego todo un día sin escribir.
Después el finde seguro va a aparecer otra vez todo romántico. No me siento segura, no sé qué está pasando y necesito un consejo ¿Será que debo alejarme de él aunque me duela tanto? ¿O soy yo nomás la que exagera?
La respuesta: