Me llamo Javier. Tengo 40 años y en 20 años nunca le pedí permiso a nadie, ni a mi mamá, pero desde que me casé con lapa, hace 20 años justamente, todo cambió en mi vida.
Tengo que darle explicación hasta cuando voy al baño, y llega un punto en que ya uno siente como si fuera normal eso.
Al principio me costó mucho, pero la verdad chetavyete hese desde que nos conocimos luego y era mi mundo, mi centro, todo, para mí era como algo demasiado grande que me haya hecho caso, y aceptaba todito.
En su casa, de novios luego yo era lulu, de lunes a lunes, y rápido luego nos casamos. Ella me empezó a poner hora para llegar a la casa.
Yo trabajo de mecánico y mi taller no está en mi casa, y me controla todito, qué hora salgo, con quién estoy. Y las veces que llegaba pasado de mi hora, es para que haya feroz escándalo. Ndopavei.
Esto siempre fue así. Pero traté nomás de todos estos años aguantar y hacer lo que me decía, y así mis hijos tampoco sufrían ni sentían nada.
Llegué a llevarle conmigo al taller por varios años incluso para que vea que ahí todo tranqui, y que no había nadie más que ella.
Hasta que un día dejó de irse porque se cansó, dijo que necesitaba estar más en la casa, pilló pues que no le mentía también.
Yo ahí vivito y coleando porque iba a respirar más. Pero ahora de vuelta le ataca su locura de que estoy con alguien.
Y me controla todito, el celular, que si tengo pa números en archivados, mab’eaitambo.
Y yo pues esas cosas no sé ni qué es ¿Y mi duda es por qué es que ella puede estar dudando así de mí? Con muchas clientas ya me trajo problemas porque me suelen escribir para llevarme sus vehículos, y ella hace su show de celos. Me hace perder plata así.
Ella no entiende también que yo nomás llevo el pan de cada día y que no es fácil conseguir clientes.
Sin tercer tiempo
No tengo tercer tiempo hace mucho, y no salgo si no es con lapa al lado.
Y ahora medio que chekuerailentoma, pero todo aguanto por la familia y le quiero a ella. Quiero saber el consejo del licenciado por favor.
La respuesta:
Buen día, mi estimado Javier. Por lo visto, tu señora, el amor, o la gratitud que le tenés por elegirte, generaron un cambio de estilo de vida en vos, de soltero a casado. Lo cual hoy te está cansando y es de esperar. Deberías analizar contigo mismo, esa expresión “che kuerailéntoma”¿qué esperabas de la vida de casado? ¿Qué te une a esta persona aparte de los hijos? Si hay respuestas sólidas aparte de la inconformidad sobre la situación de control. Luego deberías hablar con ella, una conversación incómoda, pero sana, con determinación y templanza a la vez, no reclamando sobre su actuar, sí exponiéndole cómo te sentís al respecto. Preguntándole qué se trae detrás de esto ya que vos no le das motivo alguno. Capaz pueda sincerarse consigo misma y allí puedan entenderse mejor o tomar una determinación al respecto. Éxitos.