Soy Fabiola. Tengo 50 años y mi marido se llama Fernando, tiene 53. Soy profesora y mi marido es mecánico. Él y yo nos llevamos siempre súper bien. Somos una pareja que empezó joven. Tuvimos dos hijos que son nuestro mayor orgullo, ya todos grandes y personas con estudio.
Ahora es momento de vivir la vida juntos, tipo disfrutar de nosotros, porque nos dedicamos tanto a nuestros hijos que nos postergamos, pensando siempre justamente en “voy a tener tiempo después”.
A mi me encanta viajar, entonces cualquier espacio que encontramos para viajar nos vamos, hacemos turismo interno con amigos, yo soy luego alegre y de hacer amigos.
Mi marido también, él me sigue en todo, es más callado nomás. Así estamos pasando esta etapa, tratamos de divertirnos juntos y con los amigos, como nos gusta.
El problema es que yo reconozco, y cada vez me da más miedo pensar en que mi marido es una bomba de tiempo, en que él se puede ir en cualquier momento.
Hipertensión
Tiene tres cosas que le juegan en contra: es muy obeso ya, pesa 145 kilos, tiene diabetes, y también hipertensión. A eso le podemos agregar que le cuesta comer saludable y hacer ejercicio, cero luego.
Y esa es mi gran preocupación, y ya hablé mucho con él, de que piense, si es que él quiere realmente alargar su tiempo de vida, que haga por él y luego pensando en mí también.
Pero no quiere escuchar, no entiende. Entonces estos últimos tiempos yo empecé a ser más insistente con él, porque su doctora, que es conocida mía, me dijo que él no va a vivir mucho tiempo si sigue así.
Y es motivo de peleas constantes entre los dos. Me empieza a decir cosas así que no tienen nada que ver como que si ahora pa me gustan los flaquitos con músculo o que.
Lo contrario
Yo pues soy lo contrario a él, extremadamente flaca, uno porque es luego mi contextura física y segundo porque ando de aquí para allá con el tema del colegio. Porque de tarde estoy como coordinadora también.
Y no sé si por ese lado o que pensará algo, que no me gusta su figura. Se está tomando personal la cuestión. Y a mí lo que me preocupa es él, porque yo no quiero enviudar rápido. Me suele decir cosas como que “de algo uno tiene que morirse”.
Y ahí lo que me pregunto si realmente no le importa su vida o no dimensiona.
Y quisiera saber ¿qué más yo puedo hacer para que él entre en razón? ¿Será que hay un método para que él pueda tomar buenos hábitos?
La respuesta:
Hola, Fabiola. Realmente no es fácil para una persona que toda su vida tuvo una vida desordenada en la alimentación, que se quiera cuidar ahora, en estos momentos de su vida. No ve la necesidad, porque le son difíciles las limitaciones y más en la comida. Te recomiendo que cuando te vayas con él a sus citas médicas, le pidas a sus doctores que le hablen directamente a él y, si no entiende, a la larga lo entenderá. Porque si seguís presionando, lo único que lograrás es más malestares en la relación, y sé que tu interés es bueno, pero él no lo ve así en estos momentos. Pero a la larga entenderá. Podés plantearle el hacer caminatas y así, de a poco, por ahí logres su cambio de pensamiento.