Hola al psicólogo y al equipo del diario. Soy Rufina. Es larguita mi historia. Me pasó lo peor que le puede pasar a una mujer.
Yo creía que esas cosas pasaban en las novelas nomás, pero me pasó a mí. Con mi marido estamos hace 14 años ya. Roberto es su nombre. Yo tengo 50 y él 52.
Él siempre fue así mujeriego, ya le pillé tres veces por ahí así contundente luego que yo vi con mis propios ojos, no es que me contaron nomás. Dejé pasar todo por el bien de mi familia, mis hijos más que nada. Mensajes así macaneando ¡fuuuu! luego, mi cabeza lleno de cuernos ya estaba ra’e. Pero hace un año, fue lo que me hizo la última macanada. Le pillé con una señora, es una señora que vende yuyo cerca de casa.
El colmo ya era porque la señora me conoce. Me prometió y re juró que no iba a hacer más nunca, por nuestros tres hijos que tenemos juntos. Y parecía que estaba siendo obediente y fiel, porque le dije que nunca más iba a perdonar.
Pero es nomás luego puerco, anteayer le pillé con la empleada de mi casa. Una chica jovencita, 20 años nomás por ahí tiene, y hace seis meses está en casa, como a una hija ningo yo le tenía, y podría ser s hija de él también, porque es muy jovencita. Yo me fui al mercado y ahí aprovecharon. No sé cómo lo que asieté no atendieron para hacer su macanada. En mi cama estaban haciendo pe jaikuaa (lo que sabemos). Le agarré del pelo a la chica, a él le tiré su zapato. Desastre pasó, le eché como perro de mi casa.
A la noche ayer vino y se instaló en una pieza que tenemos, donde no duerme nadie y dijo que es su casa y no se va a ir.
Le dejé nomás ya no supe qué hacer en ese momento. Yo ya no quiero perdonarle, le quiero, pero demasiado ya me jugó.
Negocio
Pero en casa está el negocio que tenemos, y él maneja todito porque es taller, no sé cómo hacer esa parte, porque yo dependo económicamente de él, y qué pico yo voy a hacer con mis tres hijos sola, sin trabajo, pero ya no aguanto tampoco todo lo que me hace.
No sé si dejarle o darle una oportunidad, estoy bastante confundida con todo esto. Me juró esta vez por su mamá que ya no va a hacer más. Pero nada más le puedo creer de lo que me dice ¿Qué piensa el licenciado de todo lo que me pasó? ¿Cómo salir de esta situación?
La respuesta:
Buen día mi estimada lectora Rufina, la clásica cuestión de la infidelidad en la pareja y el dolor de cabeza que genera, la mayoría de las veces para uno de los integrantes. Teniendo en cuenta los detalles que citas en tu relato, existe la posibilidad que tu esposo ya no cambie más, si no existe una verdadera voluntad por parte de él, ya que se está dando una cuestión de constante entendimiento de parte tuya, sumándole a eso la dependencia económica que existe. Lo interesante aquí es que busques ayuda externa (algún profesional) para identificar porque volvés aceptar constantemente, que podes hacer al respecto, cuáles son tus habilidades para realizar algún trabajo que te genere dinero, trabajar en tu amor propio, entre otros puntos. La intención no es terminar la relación o si se da, que no sea de mala manera, Sino más bien, buscar porque la insistencia que la otra persona cambie y no cambiar una para mejor de sí misma.