Soy Noelia, tengo 22 años. Estuve por dos años en una relación hermosa. José (25) estuvo mucho detrás de mí para que yo le acepte. Me hizo la mujer más feliz cuando estuvimos juntos.
Era del tipo que me abría la puerta del auto, ese que realmente se comportaba como un caballero. Esperaba ansioso siempre verme. Él era el que siempre me pedía vernos, salir. Me llevaba al cine. Era un tipo alegre, simpático. Mis papás le adoraban.
Pero le amaban, a tal punto de que el día en que terminó todo, mi papá me dijo que si hay algún problema que esté en mis manos solucionar que solucione, que ellos le querían mucho y bla bla.
Lo que sí es que todo estaba bien, él seguía siendo atento, me traía flores, chocolates, besos apasionados de película, todo así.
Hasta que un mes antes de que terminemos empezó a estar raro, extraño. No me llamaba más como antes, no me pedía vernos, o si llegaba el día de visitarme, me ponía cualquier excusa, que no andaba el auto, que su papá le pidió esto. Que le surgió algo, todo era así.
La cuarta semana de estar así, yo dije ‘ah no, acá pasa algo raro’. Entonces, un sábado que no me atendió el teléfono y no apareció. Él iba a irse a casa supuestamente, no apareció, no dio señales. Me atendió a las 12 de la noche y le encaré.
Le pregunté qué estaba pasando. Le pedí que por favor me explique y sea bien sincero, si realmente está saliendo con alguien más.
Me dijo que sí, que estaba confundido, no sabía lo que sentía y no sabía cómo decirme.
Entonces, me dijo que debíamos terminar para que él pueda saber lo que sentía, darnos un tiempo.
Yo lloré, por supuesto le dije que no quería, que tenía que pensar bien las cosas, que nunca le fallé.
Proceso
Él me dijo que yo no era el problema que era él. Terminó ahí, sufrí muchísimo, lloré todito mal. Pero tuve que continuar, porque estoy en proceso de terminar la facultad y además decidí valorarme.
Nunca supe quién era la otra. Le conté todo lo que pasó a mi mejor amiga Gladis, ella era mi paño de lágrimas. Pasaron 6 meses de dejarnos. Gladis dejó de hablarme varios días ya, y hace un rato, me mandaron una foto que él alzó en su estado. Estaba de mil amores con mi mejor amiga. Besitos y demás. Estaba confirmando su relación con ella.
Le llamé a ella, no me atendió hasta ahora. Estoy súper dolida, no puedo creer que me hayan hecho esto, principalmente mi amiga ¿Qué me aconseja?
La respuesta:
Noelia, lo que estás viviendo duele por una doble traición: no solo terminaste una relación que valorabas, sino que descubriste que la persona con la que compartías tu dolor y confianza estaba involucrada con tu expareja. Es normal sentir tristeza, rabia, decepción y hasta preguntarte cómo no te diste cuenta antes.
Como psicóloga, te diría algo importante: no conviertas esta situación en una pregunta sobre cuánto vales tú. Que José haya elegido a tu amiga no significa que ella sea mejor que tú ni que a ti te haya faltado algo. Él tomó la decisión de involucrarse con otra persona y, además, tu amiga decidió hacerlo sabiendo perfectamente lo que tú habías sufrido.
¿Qué hacer ahora?
1. No busques respuestas desesperadamente.
Es comprensible que quieras saber desde cuándo estaban juntos, cuándo empezó todo o qué pasó entre ellos. Pero algunas respuestas pueden aumentar el dolor. Primero recupera tu estabilidad emocional.
2. No le ruegues a tu amiga que te explique.
Si ella quiere hablar, tendrá que asumir la responsabilidad de hacerlo. Tú no necesitas perseguir a alguien para que reconozca que te lastimó.
3. Date permiso para estar enojada.
No tienes que perdonar inmediatamente ni fingir que no pasa nada. Puedes querer mucho a una persona y, al mismo tiempo, decidir que ya no quieres tenerla en tu vida.
4. No te compares con ella.
Evita mirar sus estados, fotografías o preguntar constantemente por ellos. Cada vez que buscas información, vuelves a abrir la herida.
5. Convierte esta experiencia en un límite.
Puedes decirte: “No puedo controlar las decisiones de otras personas, pero sí puedo decidir qué personas quiero cerca de mí.”
Y algo más: no abandones tus estudios, tus proyectos ni tu vida por esta ruptura. Ya hiciste algo muy valioso cuando decidiste continuar con tu carrera y valorarte. Ahora toca hacer lo mismo con esta nueva decepción.
José puede haber sido un buen novio durante dos años y aun así haber tomado una mala decisión al final. Las cosas buenas que vivieron no fueron mentira, pero tampoco tienes que idealizarlo por lo bueno que fue antes.
Noelia, no perdiste tu valor porque dos personas hayan tomado una decisión que te lastimó. Perdiste una relación y posiblemente una amistad, pero estás teniendo la oportunidad de descubrir quién realmente merece ocupar un lugar en tu vida.