Soy Higinio. La verdad que nunca pensé que iba a contar algo así, pero ya no doy más y necesito sacar todo lo que tengo adentro.
Soy un tipo común, laburador, casado hace cinco años con la mujer que creí era el amor de mi vida. Con ella tuvimos dos hijos, mi orgullo, mi fuerza para levantarme todos los días.
Siempre pensé que tenía una familia unida, normal, con problemas como todos, pero jamás esto.
Mi hermano es alguien muy cercano a nosotros. Vivía cerca, venía casi todos los días a casa. Eran re compinches con mi esposa, muy amigos.
Yo les veía hablar, reírse, tomar tereré juntos y nunca sospeché nada. Al contrario, me agradaba que se lleven bien, que haya confianza en la familia. Grave error.
Un día volví más temprano del trabajo y ahí se me acabó la vida que conocía. Les pillé en la cama, juntos.
Ella dejó a mis hijos con mi mamá diciendo que tenía que hacer cosas. No sé cómo describir lo que sentí.
Fue como que me arrancaron el corazón y le dieran millón de pisoteadas delante mío. Me temblaban las piernas, me faltaba el aire. No era solo mi esposa, era mi hermano. La doble traición duele el doble.
Desde ese día no soy el mismo. Ella me busca a cada rato, me llama, me escribe, me llora. Me dice que fue débil, que yo casi no estaba nunca en casa, que se sentía sola, que mi hermano estaba cerca y se dio nomás.
Pero nada de eso justifica lo que hicieron. Yo también estuve cansado, y solo a veces, pero nunca crucé un límite así. Estoy muy herido.
Por fuera trato de aguantar, de ser fuerte por mis hijos, pero por dentro estoy hecho pedazos.
Me cuesta dormir, me cuesta comer, bajé de peso, eso se nota a leguas.
Mi cabeza no para, siempre vuelve esa imagen que ojalá pudiera borrar.
Misma casa
Ella y yo seguimos en la misma casa, pero no dejo que se me acerque, y trato de disimular frente a mis hijos. Es muy difícil eso, ya medio que se dan cuenta también que algo pasa.
Mi corazón me dice que perdone, que piense en mis hijos, que una familia no se tira así nomás. Pero mi mente me grita que eso no se hace, que hay cosas que no tienen vuelta atrás. No sé qué camino tomar.
Sobre lo que pasó nadie sabe más que un amigo. Y lo que más me picha es que me dijo que él ya sospechaba algo porque ya era muy raro que tanto venga a casa cuando no estoy, y yo ni cuenta.
Estoy perdido, dolido, derrotado, pasando uno de los peores momentos de mi vida. Solo sé que nada va a volver a ser como antes ¿Qué consejo me da?
La respuesta: